
Las calles de las ciudades españolas han vuelto a teñirse de morado. Por tercer año consecutivo, en algunas de ellas el feminismo ha caminado por separado, por ejemplo, en Madrid. A ritmo de batucada, la Comisión del 8M ha reivindicado el fin del patriarcado, los genocidios y ha gritado "se acabó".
El Movimiento Feminista de Madrid, que ha partido de Cibeles hasta alcanzar la plaza de España, se ha manifestado para que se refuercen las políticas públicas en la lucha contra la violencia machista y los feminicidios, así como la abolición de la prostitución y el fin de la pornografía.
Por la mañana, los jóvenes en Barcelona tomaban las calles. Bajo el lema 'Feminisme de base. Feminisme de classe', cientos de estudiantes han reclamado una educación sexual feminista y que las administraciones den ejemplo.
También, en Valencia, la protesta liderada por la Coordinadora Feminista ha partido desde la plaza de la Puerta del Mar hasta llegar a la plaza de la Reina. La manifestación convocada por la Assemblea Feminista ha marchado desde el Centro de Internamiento de Extranjeros de Sapadors hasta finalizar en la plaza Mare de Déu (también conocida como plaza de la Virgen).
