
La Policía Local de Oviedo considera que hay "indicios suficientes de criminalidad" en la vivienda donde dos niños de ocho años y otro de diez han pasado cuatro años encerrados junto a sus padres, rodeados de basura y sin escolarizar, según ha señalado este miércoles el comisario principal de este cuerpo policial, Francisco Javier Lozano.
En una rueda de prensa en la que ha estado acompañado por el concejal de Seguridad Ciudadana de Oviedo, José Ramón Prado, el jefe de la policía de Oviedo ha señalado que los progenitores han pasado a disposición judicial y que será a partir de ahora, con las diligencias abiertas, cuando se determinen las posibles responsabilidades penales.
El matrimonio fue detenido el pasado lunes por tener a sus tres hijos menores, dos gemelos de ocho años y otro niño de diez, encerrados en su vivienda en las afueras de Oviedo durante cuatro años, en condiciones insalubres y sin escolarizar.
Los detenidos, que han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Oviedo, son un ciudadano alemán de 53 años y una mujer de 48 con doble nacionalidad, alemana y estadounidense que desde octubre de 2021 tenían alquilada una casa tipo chalet en la zona rural de Oviedo.
Los menores se encuentran bajo la tutela de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, en un centro de menores de Oviedo, donde se encuentran acogidos provisionalmente mientras se valora su situación.
La investigación se inició con una denuncia vecinal
El concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, Prado ha destacado la brillante actuación de la Policía Local de Oviedo, que ha intervenido de forma "discreta y cautelosa" tras una denuncia verbal de una ciudadana ovetense que se puso en contacto con el equipo de Intervención de Infancia y Familia de la Concejalía de Políticas Sociales del Ayuntamiento. Esa persona contactó con funcionarios de esta sección, y ese mismo día se dio traslado al Cuerpo de Policía Local de una posible situación de menores no escolarizados.
El jefe del operativo, Javier Lozano, ha detallado cómo se llevó a cabo la investigación, iniciada el 14 de abril, y posterior intervención en la vivienda donde residían los tres menores y los padres, que tuvo lugar el día 28, entre las 11.15 y las 14:45 horas, coincidiendo con el apagón, por lo que los agentes tuvieron que actuar a oscuras. El mismo día de la denuncia de una vecina, la Policía Local inició una vigilancia discreta hasta recopilar una serie de indicios que llevaron a la convicción de que había elementos suficientes para pensar que había menores en esa vivienda y que no estaban escolarizados.
Los agentes pudieron acceder a la vivienda con el permiso del titular de la misma y realizaron una inspección ocular del espacio en presencia del matrimonio. Es allí cuando determinan que existe una situación de riesgo para la integridad de los menores. Según ha explicado Lozano, de manera inmediata tuvieron asistencia sanitaria y con el acompañamiento de la madre, se procede al traslado "pacífico" de los menores, con la "mayor tranquilidad y exquisito cuidado", para una valoración médica. Será, ha apuntado, el análisis clínico forense el que determine cuál era la situación de los niños.
La situación, ha reconocido, "sorprendió" a los agentes, pues se trata de un caso único e histórico en Oviedo. Lozano ha detallado que acudieron acompañados por una traductora ya que los niños hablaban principalmente en inglés. Se encontraron, según ha detallado, con una casa en la que había gran acumulación de basura y almacenamiento de medicamentos, que aún están por cuantificar, y con unos niños "desatendidos" y en condiciones de insalubridad.
La vivienda fue alquilada en octubre de 2021 y no fue hasta febrero de 2022 cuando se empadronó el padre. Durante el periodo de vigilancia policial, no se constató actividad fuera del domicilio, por lo que los progenitores podrían trabajar "de manera online", ha indicado Lozano. "Solo accedían al correo y a recoger la compra que realizaban a grandes cadenas y supermercados", ha añadido.