
El 48,7% de los casos de VIH se diagnostica de forma tardía, especialmente entre personas mayores de 50 años. Son algunas de las conclusiones que aparecen en el último informe de vigilancia epidemiológica sobre la enfermedad del Ministerio de Sanidad. El Congreso de GeSIDA, que se celebra estos días en Zaragoza, alerta de que todavía se producen más de 3.000 casos al año en nuestro país.
El VIH continúa siendo un problema de salud pública de primera magnitud en España. En Aragón, en 2023 se diagnosticaron 86 nuevos casos, y aunque los tratamientos son muy efectivos aún queda trabajo por hacer. "Desde el primer caso de curación de VIH se ha abierto un campo de investigación de varios estudios en todo el mundo centrados en diferentes aspectos que pasan por la reactivación del virus para luego eliminarlo", reflexiona María Salgado, copresidenta de GeSIDA.
Uno de los principales problemas a los que los expertos se enfrentan en el 2024 es que los diagnósticos llegan de forma tardía, cuando la infección ya ha avanzado significativamente, sobre todo entre los mayores de 50, que representan más del 60% del total. El sida ha dejado de ser una enfermedad que afectaba sobre todo a los homosexuales. Hoy en día, las transmisiones heterosexuales suponen el 57,8% de los contagios en hombres y el 53,5%, entre las mujeres.
Desde la organización entienden que el "pilar básico de la prevención es la información y educación cuando se comienza a tener relaciones sexuales" y les preocupa que dentro de la realidad actual "hay gente que no usa preservativo y tiene muchos contactos". La tasa de nuevos diagnósticos de VIH en España es similar a las de otros países de Europa Occidental, aunque superior a la media de los países de la Unión Europea. Se estima que en nuestro país viven entre 130.000 y 160.000 personas infectadas por el virus.
