La lluvia obliga a acortar el desfile de la Fiesta Nacional y a suspender las exhibiciones aéreas
Por momentos se ha sopesado la suspensión de los actos, que por primera vez en 14 años han contando con la presencia del presidente de la Generalitat

La intensa lluvia que ha caído sobre Madrid en la mañana del sábado no ha impedido la celebración del Día de la Fiesta Nacional, aunque se ha acortado su duración, y los ciudadanos que se han acercado hasta el paseo del Prado, desafiando el mal tiempo, no han podido disfrutar del paso de los aviones ni del salto paracaidista.
En los actos ha estado el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, que ha destacado la Ofrenda de Flores en Zaragoza como ejemplo de tradición y solidaridad, "que es lo contrario de desigualdad". Algo que, a su juicio, "es algo muy presente en el debate político". Por ello, ha querido destacar que "desde Aragón queremos decirle a toda España que los aragoneses vamos a seguir defendiendo la igualdad, lo que nos une a todos y haciéndolo en el conjunto de España"
El desfile ha estado presidido por los reyes Felipe y Letizia, acompañados de la princesa Leonor, vestida con el uniforme de guardiamarina de la Escuela Naval. En total, 4.092 efectivos de las Fuerzas Armadas, de ellos, 473 mujeres, 166 vehículos motorizados y 210 caballos han recorrido bajo la lluvia los 1.540 metros que separan la plaza de Carlos V, en Atocha, de donde ha partido el desfile, y la plaza de Colón, punto final del mismo.
La lluvia y la nubosidad han impedido que lo hicieran las 85 aeronaves (56 aviones y 20 helicópteros) que estaba previsto que participaran en el desfile aéreo, entre ellos los de la 'Patrulla Águila' que cada año pintan los cielos de Madrid con los colores de la bandera nacional. Tampoco los asistentes han podido disfrutar de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (Papea). Estaba previsto el salto de dos cabos, uno portando la bandera nacional y otro la enseña conmemorativa del décimo aniversario de la proclamación de Felipe VI.
Se ha planteado la suspensión de los actos
En el momento de mayor virulencia de la lluvia cuando ya habían desfilado aproximadamente la mitad de las unidades, se ha podido ver como el rey conversaba con Sánchez, Robles y el Jemad para entre todos ellos sopesar la posibilidad de interrumpir la parada militar, aunque finalmente se ha decidido seguir adelante.
Este año el desfile ha querido rendir homenaje a los militares españoles que participan en misiones de paz en el extranjero, especialmente a los que están desplegados en Líbano integrados en la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (Unifil). Así, la bandera de la ONU, escoltada por un piquete, ha participado por primera vez en la parada militar.
También como novedad se han incorporado las banderas de Eslovaquia, Eslovenia, Portugal y Chequia, países que junto a España forman uno de los ocho grupos de combate que configuran la brigada multinacional en la misión de la OTAN encargada de la disuasión en el flanco este.
Precisamente la menor afluencia de público a causa de la climatología ha hecho que los tradicionales pitos y abucheos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hayan sido bastante más moderados que en años anteriores, si bien a su llegada a la plaza de Neptuno, ha sido objeto de gritos de "fuera, fuera" por parte de algunos de los ciudadanos apostados en los alrededores a una distancia de más de cien metros, mientras se escuchaban también vivas a Felipe VI.
Por otra parte, la tradicional videollamada de la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha tenido mención especial a las tropas españolas en el Líbano. Bajo mandato de la ONU, la misión está ahora liderada por la Brigada Aragón que ha querido mandar su felicitación. Guillermo García del Barrio, General de la Brigada Aragón ha querido "felicitar a todos por el día de la fiesta nacional de la hispanidad y patrona de la Guardia civil", que este año han celebrado con compañeros de El Salvador, Brasil y Argentina.
Amplia presencia institucional, con ausencias y también regresos destacables
Los reyes han llegado alrededor de las 11:00 horas a la plaza de Neptuno, donde se ubicaba la Tribuna Real y, tras recibir honores militares, don Felipe ha pasado revista al Batallón de Honores. Posteriormente, los monarcas han saludado a las autoridades, encabezadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), almirante Teodoro López Calderón.
También han saludado a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y al alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida. Al acto han asistido todos los ministros, excepto la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y las ministras de Igualdad, Ana Redondo, y Juventud e Infancia, Sira Rego.
Asimismo han acudido la práctica totalidad de los presidentes autonómicos, salvo, como viene siendo habitual, el lehendakari vasco, Imanol Pradales; y en esta ocasión, el de Canarias, Fernando Clavijo, que ha excusado su asistencia, y el de Melilla, que ha seguido los actos de la Fiesta Nacional en la ciudad autónoma. En contra de la tendencia de los últimos 14 años, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, sí ha estado presente.
Tras el izado de la bandera nacional y el homenaje a los que dieron su vida por España, en el que el rey y la princesa de Asturias han depositado una corona de flores, ha comenzado el desfile terrestre con el paso de las unidades motorizadas encabezadas por la sección de motos de la Guardia Real. En total, 117 vehículos, 49 motos y 210 caballos.
Una vez finalizada la parada militar, los reyes Felipe y Letizia y la princesa de Asturias se han trasladado al Palacio Real para la tradicional recepción a las altas autoridades del Estado y a representantes del mundo político, económico, social y cultural.
