La investigación del accidente ferroviario de Córdoba apunta a un fallo técnico en las vías: hay 41 muertos y 41 desaparecidos
El suceso se produjo en una recta y el Alvia de Renfe apenas tuvo 20 segundos para reaccionar. El número de fallecidos podría aumentar cuando se acceda a los dos vagones del Alvia que se precipitaron por un talud

El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, Iñaki Barrón, ha apuntado a "la interacción entre la vía y el tren" como posible causa del descarrilamiento en Adamuz (Córdoba) del tren Iryo que instantes después colisionó con un Alvia, y que ha dejado ya 41 muertos y 41 hospitalizados, una cifra que podría ascender cuando se consiga acceder a los dos vagones del Alvia que se precipitaron por un talud y porque, según la Junta de Andalucía, hay 41 desaparecidos. Este martes, está previsto que entre la maquinaria pesada a la zona del siniestro.
La última víctima mortal se ha localizado bajo los restos del tren Iryo, cuyos tres últimos vagones descarrilaron provocando el siniestro al chocar con la cabecera del tren Alvia, según ha confirmado asimismo la Junta de Andalucía.
Además, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado que están localizados tres cuerpos entre los amasijos del tren Alvia, que en las próximas horas esperan ser excarcelados.
"No parece que (el descarrilamiento) sea un problema humano, ni de señalización, ni de electrificación... Si lo que ha producido todo ha sido el descarrilamiento de un tren, lo que interviene en un descarrilmiento siempre es la interacción entre la vía y el vehículo", ha explicado Barrón en el canal 24H de RTVE.
El presidente de la comisión investigadora ha incidido en que "hay muchas cosas que intervienen" en esa interacción entre el tren y la vía ferroviaria, "que es minúscula, pero a la vez es crítica y fundamental". Al respecto, se ha referido al 'bogie' (una estructura con ruedas que va debajo de cada vagón de un tren y que es esencial para guiarlo en curvas y soportar su peso) y ha dicho que si esa pieza está bien -que "parece que lo está"-, "todo apunta" a que el origen del siniestro se produjo "en la interacción del vehículo con infraestructura". Este ha detallado que esa interacción "soporta muchas tensiones y tiene dinámica muy compleja", por lo que ha emplazado al análisis que se haga para conocer las circunstancias del accidente y que hasta entonces se eviten especulaciones.
El accidente se produjo en una recta
Los dos últimos coches del tren Iryo descarrilaron e invadieron la vía paralela. Ocurrió en una recta y segundos después llegó el Alvia y chocaron. Son las primeras conclusiones a las que llega la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios. Esclarecer qué provocó el descarrilamiento es una tarea todavia complicada
El presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ha dicho que el accidente: "No ha ocurrido en una curva, ha ocurrido en una recta, no ha ocurrido en velocidad punta, ha ocurrido en una velocidad moderada para la que tiene el tren, el tren es un tren de no llega a tres años desde que lo compramos, es nuevo, ultimísima tecnología y ha cumplido su plan de revisiones".
La vía fue reparada en mayo. Sin embargo, desde primavera, Adif había reportado al menos ocho incidencias en el tramo del accidente. En septiembre, el Gobierno tuvo que dar explicaciones por escrito a dos de ellas en el Senado y, dicen, fueron resueltas de inmediato.
La vía también contaba con sistemas de frenado automático al detectar obstáculos, pero el escaso tiempo que separaba a los trenes lo convertía en algo imposible. El presidente del Consejo General de Ingenieros Industriales, César Franco, explica que: "Estamos hablando de 20 segundos, es decir, que los sistemas automáticos, aunque se lancen no tienen tiempo material ni el maquinista de reaccionar ni el sistema automático de frenar a tiempo".
Desde Renfe piden no sacar conclusiones precipitadas. "Lo peor que podemos hacer es especular hay que dejar trabajar a la comisión de investigación de accidentes ferroviarios, es independiente, tanto Iryo como nosotros, como Renfe ponemos toda la información a su disposición".
El Ministro de Transportes ha asegurado que en los 20 minutos previos al accidente pasaron "tres trenes" por ese tramo y ninguno reportó incidencias. Asimismo, Puente ha descartado un exceso de velocidad del tren Iryo como causa del descarrilamiento ya que ese tramo de vía está limitado a 250 kilómetros por hora y, según los datos de los que disponen, el tren circulaba en torno a 200 kilómetros "o algo menos".
Precisamente ese tren Iryo, fabricado en 2022, había sido revisado el 15 de enero, tres días antes de un accidente que ha provocado la suspensión de la conexión ferroviaria de alta velocidad entre el centro y el sur peninsular, que tardará días en recuperarse.