La corrupción vuelve a enfrentar al Gobierno y a la oposición en el Congreso
El PP ha asegurado que el Ejecutivo está en "descomposición" y el PSOE ha denunciado una campaña de persecución

La corrupción ha vuelto a protagonizar la sesión de Control al Gobierno en el Congreso. El PP ha cargado contra un Ejecutivo que, en palabras de los populares, "está rodeado de casos y se comporta como una mafia". Mientras, los socialistas han asegurado que "el que la hace, la paga", y han denunciado una campaña de persecución contra ellos.
El PP cree que el Gobierno está en "descomposición" y acusa a Sumar de sostener la corrupción del PSOE. "En el Gobierno de los fontaneros, de las 'Leyres', que se dedican a obstruir a la justicia cuando investigan", ha dicho Cuca Gamarra, secretaria general del PP. Ante esto, la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, ha contestado asegurando que forma parte "del Gobierno más estable de Europa".
Todo ello, tras las informaciones que sitúan a la exconcejal socialista Leyre Díez ofreciendo beneficios judiciales a un empresario, a cambio de información sensible de la UCO. Algo que ha llevado a los populares a ir más allá y al Gobierno a denunciar ataques, han dicho, contra los progresistas.
"Exijo que hoy respalde la labor de la Guardia Civil para combatir la corrupción", ha insistido Borja Sémper, portavoz del PP. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha respondido señalando que existe una campaña de desprestigio: "No toleramos la corrupción, quien lo tenga que pagar que lo pague, ni toleramos tampoco persecuciones injustas, orquestadas por los ultras y por la derecha contra personas honestas".
Mientras, la portavoz de Vox, Pepa Millán, ha pedido explicaciones al Ejecutivo: "En calidad de qué alguien puede ofrecer favores judiciales y fiscales a los implicados en la corrupción del PSOE".
Mientras, el ambiente entre los socios del Ejecutivo era de expectación. "El PSOE está cercado y es caza mayor", ha resaltado Gabriel Rufián, portavoz de ERC.
Por su parte, algunas voces del PSOE, como la de Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, piden tomar acciones inmediatas y legales contra Leyre Díez, algo que, de momento, se descarta, ha dicho el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán: "Leyre es una militante y nada tiene que ver con Ferraz ni con la organización". De esta forma, los socialistas se desvinculan de alguien a quien, dicen, nadie ha dado instrucciones.
Azcón pide responsabilidades
Sobre esas grabaciones donde se escucha a la exconcejal socialista ofreciendo beneficios judiciales a un empresario también se ha pronunciado el presidente de Aragón, Jorge Azcón.
El líder del Ejecutivo autonómico cree que se están cruzando líneas rojas que perjudican a las instituciones democráticas y ha pedido responsabilidades: "El PSOE y los partidos que apoyan y dan sustento en el Parlamento tienen que hacer una profunda reflexión sobre si les merece la pena, si les merece la pena seguir apoyando a un Gobierno que utilizan las cloacas".
