El hijo de Juana Rivas queda bajo la custodia de su padre tras su entrega en Granada
El menor, de 11 años, ha salido del juzgado con Francesco Arcuri en cumplimiento de una orden judicial y bajo medidas para proteger su intimidad

Juana Rivas ha entregado este viernes a su hijo menor, de 11 años, a su padre, el italiano Francesco Arcuri, quien tiene su custodia, en cumplimiento de una orden judicial y tras un primer intento fallido que obligó a aplazar el intercambio hasta hoy, momento en que finalmente se ha formalizado.
La entrega se ha realizado este viernes a las 12:00 horas en los Juzgados de La Caleta, en Granada, lugar acordado para el traspaso del menor a su padre. Juana Rivas llegó en un coche privado acompañada de su hijo y su abogado, y, media hora después, lo hizo Francesco Arcuri, también en un vehículo privado y junto a su letrado. Tal y como dictó la jueza, ambas partes accedieron directamente al garaje del edificio para salvaguardar el interés del niño y evitar su exposición pública. Aun así, la expectación ha sido máxima, con numerosos medios de comunicación, vecinos y una amplia presencia policial.
El menor se encuentra, desde este viernes, bajo la tutela legal de su padre, con quien ha abandonado los juzgados en un coche privado. Padre e hijo regresarán a Italia, en cumplimiento de lo dictado por el Tribunal de Apelaciones de Cagliari. Atrás quedan dos días en los que el entorno de Rivas intentó frenar la marcha del niño, solicitando medidas cautelares al Tribunal Constitucional y al Ministerio de Justicia, que asegura no poder intervenir, aunque se compromete a garantizar la seguridad del menor.
A estos reveses se suma un nuevo frente judicial, ya que la Audiencia de Granada ha admitido a trámite una querella presentada por Arcuri y ha ordenado investigar a Rivas por sustracción de menores, por no devolver al niño tras las navidades pasadas. En 2021, el Tribunal Supremo ya la condenó a dos años y medio de prisión por este delito, aunque el Gobierno le concedió un indulto parcial que redujo la pena a la mitad.
Tanto el menor como su hermano, de 19 años, han expresado en sendas cartas que no desean vivir con su padre. El hijo mayor, además, ha denunciado a Francesco Arcuri por presuntas coacciones. En septiembre, Arcuri deberá enfrentarse a un juicio en Italia por un presunto delito de maltrato hacia sus dos hijos.
