
El Partido Popular ha registrado este lunes en el juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional una querella contra el PSOE por presunta financiación ilegal, cohecho y tráfico de influencias. Su portavoz, Borja Sémper, justifica esta pieza separada, y al margen de la investigación ya abierta sobre el llamado caso Koldo, tras la información periodística desvelada por el diario 'The Objective' acerca de un empresario que, según esta publicación, "afirma haber entregado en repetidas ocasiones bolsas de dinero en metálico en la sede de Ferraz a cambio de favores políticos".
Desde el PP afirman que se está ante "un escándalo de unas dimensiones todavía desconocidas" que va a "ir engordando". "Todo se va a terminar por saber. Y lo que hoy son sospechas se acabarán convirtiendo en evidencias. Y lo que hoy son evidencias se acabará convirtiendo en información acreditada y contrastada por los tribunales", ha declarado Sémper.
De hecho, ha recalcado que "los grandes casos de corrupción básicamente han sido desvelados fruto de la investigación periodística". "Nosotros somos de los que creemos que ustedes no pertenecen a la 'fachosfera' y que hacen una labor de control y de investigación también del poder político", ha apostillado.
Desde el Ejecutivo defienden su total colaboración con la Justicia. "Reacción ejemplar la que tiene que tener un partido político cuando no tiene nada que temer, cuando los casos de corrupción que se anuncian no son parte de su funcionamiento ni de su estructura. Nosotros no destruimos pruebas, nosotros hacemos auditorías", ha defendido el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Vox habla de trama criminal. Presentará una querella contra la expresidenta balear Francina Armengol por los contratos realizados durante su mandato en la compra de mascarillas que se investigan en el caso Koldo. Su secretario general, Ignacio Garriga, habla de "una trama relacionada con delitos gravísimos, como el tráfico de influencias, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal".
