El juez procesa a Íñigo Errejón por presunta agresión sexual a la actriz Elisa Mouliaá
El magistrado considera que hay indicios de que el exportavoz de Sumar cometió el delito en 2021

El juez que investiga al exportavoz de Sumar Íñigo Errejón por presunta agresión sexual a la actriz Elisa Mouliaá en 2021(se abre en una nueva ventana) le ha procesado al considerar que hay indicios de que cometió el delito. El magistrado Adolfo Carretero ha dictado auto de transformación de las diligencias previas en procedimiento abreviado, equivalente a procesamiento y que marca el fin de la instrucción, ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
En su auto el magistrado da veracidad al testimonio de la denunciante y afirma que los indicios contra Errejón "existen y no han sido totalmente desvirtuados por la versión del investigado, su prueba pericial y documental, por lo que el procedimiento no puede ser archivado" en este momento.
Explica que "las posibles lagunas o contradicciones en su declaración -en referencia a Elisa Mouliaá-, las aclaró ante este instructor, tras un largo y exhaustivo interrogatorio, en el que en todo momento mantuvo la coherencia, explicando que si no reaccionó ante el abuso más rápidamente, como hizo en el tercer episodio, fue porque estaba aturdida, bloqueada ante la situación y la personalidad de su presunto agresor, además del efecto de la bebida y los medicamentos que tomaba".
Errejón, que dimitió de todas sus responsabilidades el 24 de octubre de 2024 (se abre en una nueva ventana)ante las acusaciones que circulaban en redes sociales contra él por violencia sexual, se declaró inocente (se abre en una nueva ventana)en su declaración ante el juez instructor.
Por su parte, la actriz Elisa Mouliaá ratificó ante el juez que dejó claro al político que no quería mantener relaciones sexuales con él.
Los hechos ocurrieron presuntamente en septiembre de 2021, tras la presentación de un libro del entonces político, cuando Errejón la invitó a tomar algo y ella accedió, aunque no se sentía cómoda, tras lo cual decidieron ir a una fiesta de unos amigos de ella.
A partir de ahí, según el relato de Mouliaá, se sucedieron tres agresiones sexuales: una en el ascensor de camino al piso de la fiesta, otra en una habitación de esa vivienda y la tercera en el piso de Errejón, al que fueron posteriormente y donde le recordó que "solo sí es sí".