El Gobierno aprueba el anteproyecto de ley para prevenir el consumo de alcohol entre menores
La norma pretende restringir la venta de alcohol, la publicidad y el márquetin y no se podrá consumir en encuentros deportivos de menores. También propone hacer pruebas de alcoholemia en lugares en los que esté prohibido beber

El Ministerio de Sanidad ha presentado la propuesta del anteproyecto de ley de alcohol y menores en el Consejo de Ministros de este martes. La norma, que tendrá que ser refrendada en el Congreso de los Diputados, propone realizar pruebas de alcoholemia en los "lugares y circunstancias" en los que está prohibido consumir esta sustancia e instalar en las máquinas expendedoras mecanismos de vigilancia y custodia directa que impida a los menores adquirir bebidas alcohólicas. "No existe cantidad de consumo que no tenga riesgo ni la dosis buena de alcohol, y mucho menos para los menores", ha afirmado la ministra, Mónica García.
García ha explicado que se pretenden incorporar fuertes restricciones a la publicidad de las bebidas alcohólicas: "No queremos que haya patrocinio o publicidad en los lugares en los que haya menores". El objetivo que persigue esta norma es proteger a menores y embarazadas de los efectos nocivos del alcohol reuniendo en una única ley estatal las distintas normas que ya hay "dispersas" y agrupar las que ya aplican las diferentes comunidades.
Se plantea prohibir el alcohol para todas las personas en centros docentes de educación infantil, primaria, secundaria obligatoria, bachillerato, formación profesional y de enseñanzas especiales. También en centros de protección de menores y residencias de estudiantes que los admitan, en otros centros de menores o destinados a su uso y en "centros deportivos, de ocio o espacios dedicados a espectáculos públicos cuando haya sesiones que se hayan concebido expresamente para personas menores de edad".
No se podrá consumir alcohol en encuentros deportivos de menores, pero sí en los de adultos, aunque haya menores de edad presentes. Del mismo modo, se prohíbe la venta ambulante y sin licencia administrativa en la vía pública y en los demás lugares y circunstancias establecidos en otra ley u ordenanza municipal.
La publicidad, prohibida
El anteproyecto pretende vetar "cualquier forma directa, indirecta o encubierta de publicidad" de bebidas alcohólicas o productos que simulen ser una, incluyendo el nombre comercial, símbolos o marcas comerciales de las personas o empresas productoras de dichas bebidas, dirigida a menores.
El lenguaje empleado no podrá utilizar argumentos, estilos, tipografía o diseños asociados a la cultura de los menores ni vincular las bebidas alcohólicas con la mejora del rendimiento físico, el éxito social o sexual, ni términos equívocos o ambiguos como 'consumo responsable' o 'moderado'.
Los anuncios no podrán emplazarse en los lugares en los que esté vetado su consumo, pero tampoco "en la vía pública o en lugares visibles desde la misma".
Se permitirá la publicidad en un perímetro que diste de 200 metros lineales de los accesos a zonas frecuentadas por menores, tales como centros de educación, sanitarios y sociosanitarios, parques o lugares de ocio infantil.
Suspende las multas a cambio de participar en programas
El Ministerio de Sanidad quiere habilitar a las fuerzas de seguridad a realizar pruebas de alcoholemia, que se harán a menores y adultos, y que se limitarán a métodos no invasivos como el etilómetro en aquellos lugares en los que no se puede beber.
El texto prevé la posibilidad de suspender las hipotéticas multas a cambio de participar en programas preventivos de sensibilización o rehabilitadores. Según ha explicado la ministra, el espíritu de la futura ley es "contribuir a un cambio cultural" desde una orientación educativa y "no punitiva".
El acceso en los establecimientos de autoservicio se restringirá un espacio concreto dentro del propio local separado de aquel en el que se vendan productos destinados a menores. Por otra parte, los locales dedicados mayoritariamente a vender productos para menores no podrán comercializar bebidas alcohólicas ni otros productos que los imiten, ni tampoco exhibirse en los escaparates o en el interior, aunque estén vacíos.
Se establecerán obligaciones a las administraciones públicas en materia de educación, sanidad, cultura, deporte, investigación, seguridad vial, ámbito laboral y familiar. Se llevarán a cabo programas para concienciar a las familias sobre los riesgos del alcohol y se las dotará de herramientas para prevenir su consumo en menores, poniendo "especial atención" a aquellas en riesgo de exclusión social o con menores afectados por el consumo de alcohol.
En el ámbito educativo se apuesta por introducir nuevos contenidos sobre prevención y en el sociosanitario por desarrollar protocolos para detectar el consumo en menores.
