El Fiscal General del Estado presenta su renuncia tras la condena del Tribunal Supremo
El pasado jueves fue condenado a dos años de inhabilitación para el cargo y una multa de 7.200 euros por un delito de revelación de secretos

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha presentado este lunes su dimisión al Gobierno, después de que el pasado jueves fuera condenado por el Tribunal Supremo a dos años de inhabilitación para el cargo y una multa de 7.200 euros por un delito de revelación de secretos contra Alberto González Amador (novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso), a quien también deberá indemnizar con 10.000 euros por daños morales.
En una carta remitida al ministro de Justicia, Félix Bolaños, García Ortiz ha anunciado que deja el cargo de fiscal general en "profundo respeto a las resoluciones judiciales" tras la sentencia del Supremo y que, por ende, ha llegado "el momento de abandonar el desempeño de tan alta responsabilidad".
Previamente, el viernes, el Gobierno había iniciado el mecanismo para nombrar a un nuevo fiscal general.
García Ortiz toma esta decisión "sin esperar siquiera a conocer la motivación de la sentencia" del que por ahora solo se conoce el fallo. "Es un acto debido no solo al Ministerio Fiscal, sino a toda la ciudadanía española", señala.
El hasta ahora fiscal general del Estado expresa en la misiva la voluntad "siempre presente" en su mandato que es, subraya, la de "proteger a la Fiscalía española y a sus fiscales". "Aunque mi determinación deriva directamente del fallo que me ha sido notificado, en mi haber tengo el convencimiento de haber servido fielmente a la institución a la que me honro en pertenecer, con una inequívoca vocación de servicio público, sentido del deber y lealtad institucional", sostiene.
García Ortiz agradece al Ejecutivo "la confianza depositada" que, considera, es la misma que ahora devuelve, al entender que, "una vez conocido el fallo, es el momento de abandonar" su cargo.
