El consumo de tabaco, cannabis y alcohol entre estudiantes de 14 a 18 años baja a mínimos históricos
Son los datos que revela la encuesta del Ministerio de Sanidad a partir de más de 35.000 entrevistas. Fuma a diario un 4 % de los jóvenes y el consumo de cannabis desciende casi un 6 % en un año. El consumo de alcohol es el más bajo en los últimos 25 años

El Ministerio de Sanidad ha presentado los resultados de la encuesta Estudes 2025, elaborada a partir de 35.256 entrevistas a estudiantes de Enseñanza Secundaria de entre 14 y 18 años. Este informe demuestra un descenso histórico en el consumo de tabaco y cannabis, así como en las prácticas de riesgo por su consumo esporádico de alcohol.
El informe muestra una disminución generalizada en el consumo de sustancias psicoactivas entre estudiantes de 14 a 18 años. Desciende la prevalencia de consumo de alcohol, tabaco, cannabis e hipnosedantes en todos los tramos temporales analizados. En particular, el consumo en los últimos 12 meses se reduce en 2,6 puntos para el alcohol, 6,5 puntos para el tabaco y 6,3 puntos para el cannabis. También se observa el primer descenso en el uso de hipnosedantes desde 2014.
El consumo de tabaco entre los estudiantes registra mínimos históricos y sigue una línea descendente. Un 27,3 % lo ha probado alguna vez y solo un 4,3 % fuma a diario. Además, el 46,4% ha intentado dejarlo en el último año. Y también se registra un mínimo histórico en el consumo de cannabis, que ha bajado casi seis puntos el porcentaje de quienes lo han probado alguna vez, quedándose en el 21 %. La edad media de inicio se mantiene en 14,1 años, y la del inicio del consumo diario en 14,4 años. La modalidad más común combina cigarrillos de cajetilla y de liar.
Prácticamente la mitad de los alumnos han probado cigarrillos electrónicos alguna vez, pero, en este caso, ha aumentado la percepción de riesgo por su consumo esporádico, que alcanza el 57,3 %, el valor más alto registrado. La prevalencia es ligeramente mayor en chicas (50,5 %) que en chicos (48,5 %), y el consumo tiende a aumentar entre los 14 y 17 años, con un ligero retroceso a los 18 años.
Un 17 % de los jóvenes se ha emborrachado en los últimos 12 meses frente a casi el 21 % de hace un año y el 24,7 % ha practicado lo que se denomina como 'atracón de alcohol', cuatro puntos menos. En ambos casos son los niveles más bajos desde el año 2000. La edad media de inicio en el consumo se mantiene en 13,9 años, mientras que el inicio del consumo semanal y de la primera borrachera se sitúan, respectivamente, en 14,8 y 14,6 años.
Pese a este descenso, el alcohol continúa siendo la sustancia psicoactiva más consumida. Casi el 74 % del alumnado declara haberlo consumido alguna vez en la vida, el 71 % en los últimos 12 meses y casi el 52 % en los últimos 30 días.
El cannabis continúa siendo la sustancia ilegal con mayor prevalencia de consumo entre los estudiantes de 14 a 18 años, aunque los datos de 2025 reflejan un descenso notable respecto al año anterior en todos los tramos temporales. La edad media de inicio se sitúa en 14,8 años, una décima menos que en la edición anterior. Estos valores marcan el nivel más bajo registrado en la serie histórica para esta sustancia.
Desciende el consumo de hipnosedantes por primera vez desde 2014
En cuanto a los hipnosedantes, como tranquilizantes y somníferos, con o sin receta, el 17,9 % declara haberlos consumido alguna vez, lo que representa el primer descenso en esta sustancia desde 2014. La edad media de inicio se sitúa en 14 años. La prevalencia es significativamente más alta entre las chicas y aumenta con la edad. A pesar del descenso general, esta sustancia mantiene una presencia relevante entre los consumos no médicos.
La encuesta demuestra, en líneas generales, que se ha fortalecido la percepción de riesgo en el consumo de este tipo de sustancias y una mayor concienciación entre la población juvenil.
Además de las principales sustancias analizadas, el informe recoge datos sobre el consumo de otras drogas con menor prevalencia, como los alucinógenos, las anfetaminas, la cocaína, la heroína, el MDMA (éxtasis) y los inhalables volátiles. También se percibe un descenso significativo en su consumo. El Ministerio de Sanidad valora esta evolución como "positiva", aunque mantiene la "necesidad de vigilancia y prevención específica en contextos de mayor vulnerabilidad".
