
El cantante Maluma ha abierto el debate sobre si es recomendable o no llevar a bebés a un concierto. Y lo ha hecho en una de sus actuaciones, tras ver que había un bebé de apenas un año de vida con su madre entre el público. Unas imágenes que se han hecho virales. ¿Pero tiene razón el artista colombiano? Los expertos así lo creen.
Las imágenes en redes sociales presentan a un Maluma contrariado al ver como una madre, con un bebe de un año en su regazo, disfruta del espectáculo. No le falta razón, puesto que la Organización Mundial de la Salud recomienda no exponer a niños a ruidos que superen los 70 decibelios. Índices más altos pueden causarles problemas auditivos a largo plazo. Y en un concierto se alcanzan con facilidad los 100 decibelios.
"Casi seguro que pueda haber alguna lesión: desde pérdida de agudeza auditiva, aparición de tinnitus, esos pitiditos que escuchamos cuando nos exponemos a un ruido fuerte, y la importancia máxima, cualquier alteración puede producir alguna alteración del desarrollo del lenguaje", certifica Juan Hidalgo, pediatra y fundador de Pediathome.
El cantante colombiano, durante su intervención, suaviza el mensaje y le pide a la madre de la criatura que acceda al recinto con unos auriculares que suavicen el impacto auditivo de la música. Muchos comercios trabajan este tipo de producto para los más pequeños. En Teruel, Pilar Lorente, propietaria de Disbaby, explica que estos dispositivos deben ser cómodos para el menor, "para no hacerle daño". "Los cascos en los oídos y el bebé no oye absolutamente nada", advierte.
Las ventas crecen. Lo notan, sobre todo, en verano para las fiestas y verbenas. Los expertos insisten en recordar que exponer a un bebé solo unos minutos a más de 100 decibelios puede producir daños futuros en el oído.
