
Con la concha de vieira, el símbolo más conocido del Camino de Santiago, en su corbata, Alfonso Rueda, hasta ahora vicepresidente de la Xunta de Galicia, ha obtenido este 14 de mayo plenos poderes para dirigir los designios de esta Comunidad , después de jurar sobre un ejemplar del Estatuto. Se ha convertido así en el sexto presidente del Ejecutivo gallego en sustitución de Alberto Núñez Feijóo, que renunció al cargo tras ser designado presidente del Partido Popular.
Alfonso Rueda, nacido en 1968 y licenciado en Derecho, se ha presentado "libre de hipotecas" pero cargado con un sinfín de "deudas de gratitud". En su discurso institucional, que ha sido el único, ha recordado a sus antecesores en la responsabilidad que desde ahora ostenta él, a todos; y se ha dirigido a su familia, a su partido y a los gallegos con los que aspira a avanzar por la senda del "progreso tranquilo".
Arropado por su madre, su mujer y sus dos hijas, ha tenido Rueda palabras para su padre, ya fallecido, al confesar que de ese político que fue su progenitor desoyó una recomendación, cuando trató de impedir que tomase el mismo camino: "Seguí su ejemplo, pero no sus consejos". Alfonso Rueda ha hablado en gallego, y en español, idioma este segundo del que tiró para cargar contra quienes quieren desgastar instituciones como la monarquía.
A la ceremonia de toma de posesión del nuevo presidente gallego han asistido, entre otros, Núñez Feijóo(se abre en una nueva ventana) y la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en representación en representación del Gobierno, además de medio millar de invitados. Allí, Rueda ha dicho, a modo de ejemplo de sus pretensiones: "Conozco, quiero y creo en una Galicia unida, desde la Rúa Príncipe de Vigo hasta la Praia das Catedrais, desde las tierras de A Limia hasta el bastión pesquero de O Barbanza, desde la Praza do Obradoiro hasta el Centro Galego de Bos Aires".
Está previsto que Alfonso Rueda desvele este domingo la composición de su gobierno.
