Alerta en las provincias de Almería y Granada por un terremoto de magnitud 5,5 que no ha provocado daños
El temblor, con epicentro junto al cabo de Palos, se ha dejado notar también en la provincia de Murcia e incluso en Marruecos y Argelia. Los vecinos de las provincias de Almería y Granada han sido advertidos por el sistema ES Alert

Una alerta a móviles de residentes en Almería y Granada ha avisado este lunes del terremoto de magnitud 5,5 que a las 7:13 horas ha sacudido el mar Mediterráneo frente al cabo de Palos, con epicentro a solo dos kilómetros de profundidad, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
El seísmo ha activado el sistema de alertas sísmicas de Android, que ha enviado notificaciones automáticas a numerosos teléfonos móviles de vecinos de las provincias de Almería y Granada, aunque también se ha sentido en Murcia y otras zonas e incluso en Marruecos y Argelia.
El servicio de emergencias 112 Andalucía ha recibido un total de 25 llamadas de particulares, 20 procedentes de la provincia de Almería, cuatro de Granada y una de Jaén, sin que se hayan registrado daños personales ni materiales. La mayoría de las comunicaciones se produjeron en los minutos posteriores al temblor.
Concretamente, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado el temblor con epicentro en las coordenadas 36.5473 de latitud y -1.8077 de longitud, a una profundidad de dos kilómetros.
El movimiento sísmico ha alcanzado una intensidad máxima de IV en la escala EMS, lo que indica una sacudida claramente percibida por la población.
La actualización del IGN confirma que el terremoto fue sentido con intensidad IV en municipios almerienses como Albox, Huércal-Overa, Garrucha, Pechina, y varias pedanías de Cuevas del Almanzora y Mojácar.
Con intensidad III-IV y III se percibió en más de medio centenar de localidades de las provincias de Almería, Murcia, Granada, Melilla e incluso puntos de Alicante y Jaén, como Cartagena, Lorca, Roquetas de Mar, Almería capital, Vera, Níjar, Motril, y Murcia.
El terremoto se ha producido en una zona de alta actividad sísmica, situada en la frontera entre las placas tectónicas africana y euroasiática.
Los consejos de la alerta enviada a los vecinos
La alerta enviada a los móviles incluía un conjunto de recomendaciones detalladas para actuar tras un terremoto, entre ellas: ponerse zapatos antes de moverse, incluso dentro de casa, y comprobar si hay olor a gas, en cuyo caso se aconseja cerrar la llave de paso del edificio o evacuar si no es posible hacerlo con seguridad.
También se advertía sobre la necesidad de evitar estructuras dañadas, revisar si hay grietas o signos de posible derrumbe, no tocar cables eléctricos caídos ni utilizar chimeneas deterioradas.
Además, el sistema instaba a apagar incendios pequeños si se detectaban, comprobar posibles daños en el cableado, las tuberías y los electrodomésticos, y recoger agua, medicamentos y provisiones básicas si hay cortes de suministro. En zonas costeras, se recomendaba desplazarse a lugares elevados tras el temblor ante el riesgo de tsunami.
La alerta también anticipaba que podría haber réplicas e incluía acceso a información adicional y configuración del sistema de alertas.
