
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal internacional, integrada por 50 miembros, que habría obtenido más de 320.000 euros mediante estafas en línea, usurpación de identidad, falsificación documental y blanqueo de capitales.
Según indican las autoridades, los detenidos contrataban líneas telefónicas de prepago y otros servicios de telecomunicaciones para contactar con las víctimas a través de plataformas de compraventa online. Así, simulaban operaciones comerciales legítimas cuyas entregas nunca se realizaban. Además del beneficio superior a 320.000 euros, este grupo habría cometido un perjuicio próximo a los 40.000 euros a compañías telefónicas.
Durante la operación, denominada 'Ciganky', se realizaron tres registros domiciliarios en Miranda de Ebro (Burgos), Bilbao y Baracaldo (Vizcaya), donde la Guardia Civil incautó más de 150 tarjetas SIM de prepago, terminales móviles, televisores o un dispositivo empleado para la transmisión de criptomonedas.
Como resultado de la investigación se ha investigado a siete personas e identificado a otras 100 como presuntos autores de los delitos. Asimismo, la Guardia Civil ha identificado a otros 34 miembros de la banda asentados en Nigeria y a más de 400 víctimas de todas las provincias españolas, así como en Italia y Francia.
