
El Ayuntamiento de Zaragoza ha iniciado este martes las dos primeras visitas del Plan Especial de Inspección de Edificios en la zona de Zamoray, Pignatelli y el Casco Histórico. Este programa conllevará la revisión final de 277 inmuebles con el objetivo de analizar el deber de conservación edificatoria en términos de "seguridad y estabilidad de los edificios", ha informado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano(se abre en una nueva ventana).
Serrano ha asistido a las primeras visitas, que se han producido en los edificios 1 y 3 de la calle Cerezo. De este modo, equipos municipales han dado comienzo a 30 semanas, unos siete meses, en las que girarán un total de 230 visitas de inspección.
Para ello, se ha dividido el mapa del barrio en 14 tramos o áreas por las que irán pasando el equipo de técnicos o agentes inspectores municipales, compuesto por cuatro arquitectos técnicos y dos arquitectos con la colaboración de personal jurídico y administrativo de este mismo Servicio de Inspección Urbanística del Ayuntamiento de Zaragoza.
La Inspección Técnica de Edificios (ITE) es una obligación y responsabilidad única y exclusiva de los propietarios, que deben realizarla cada 50 años y después con una cadencia de diez años. "No obstante -destacan desde el Ayuntamiento-, es conveniente prestar atención a la evolución y mantenimiento de los inmuebles, dado que cada uno tiene sus particularidades".
Sin embargo, dada la antigüedad de los edificios de la zona del Plan Especial Zamoray-Pignatelli, las condiciones socioeconómicas del entorno, y las peticiones y preocupación de los colectivos vecinales, así como de los grupos políticos municipales, el Ayuntamiento ha emprendido este Plan de Inspección para un análisis "exhaustivo" de la zona, que contó el pasado mes de marzo con el visto bueno y unánime de los grupos municipales en el Consejo de Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza.
