
Desde el Palacio de la Aljafería, Fernando I ha atravesado las calles de Zaragoza con un cortejo de 180 personas. Frente a la Seo de San Salvador, ha afrontado con solemnindad el momento de su coronación. Primero ha sido recibido por los obispos y, una vez en en el interior de la catedral, ha dado comienzo la ceremonia.
Todos los símbolos y señales del Reino y la Corona han ocupado un lugar principal. La reina, Leonor de Antequera, se ha sentado en un lado del altar. El rey, en el otro. Y ha dado comienzo el ritual. Primero se ha desvestido al monarca y con sumo cuidado, se le han colocado las prendas, como las ligas de seda, las calzas reales y el imponente traje.
Después de esto, ha recibido la santificación. El rey ha blandido la espada y ha sido nombrado Caballero por el duque de Denia. Ha llegado el momento más importante, la colocación de la corona. Lo ha hecho él mismo, con sus propias manos.

Momento en el que el rey toma la corona y la coloca sobre su cabeza./ Aragón TV
Ya coronado, Fernando I, rey de Aragón, ha tomado con la mano derecha el cetro como símbolo de autoridad, y con la izquierda, el orbe, signo de divinidad.
Ha concluido así la recreación de la coronación del rey Fernando, el primer Trastámara que ostentó el título de rey de Aragón. Un reinado que duró desde 1412 hasta 1416, apenas tres años y medio. En el árbol genealógico, fue el abuelo de Fernando II conocido como el Católico.

