
Los dos primeros linces ibéricos que se han reintroducido en Aragón ya campan a sus anchas por la Casa Acampo Armijo, una finca situada en la localidad zaragozana de Torrecilla de Valmadrid, donde han sido recibidos con pancartas, emoción y mucho silencio. Windtail y Winx vienen desde Doñana y Portugal para repoblar la zona, ya que se trata de una especie desaparecida en la Comunidad desde la segunda mitad del siglo XX. Para no perder su pista, ambos llevan collares de seguimiento.
Aunque la hembra inicialmente prevista ha sido sustituida porque no se llevaba bien con el macho, la pareja actual pasará un mes adaptándose al entorno, en el que cuentan con mucha vegetación, zonas de sombra, agua y comida, y aprendiendo a cazar antes de salir al medio natural.
Ellos son solo dos de los ocho ejemplares que se soltarán en la estepa zaragozana en 2026. La idea es llegar a los 24 para que, en los próximos años, se vayan reproduciendo.
"Es bueno desde el punto de vista ecológico. Vienen a recuperar una especie que había quedado extinguida y, desde el punto de vista económico y turístico, hay una oportunidad importantísima para los que quieran aprovecharla", ha explicado el director general de Medio Natural, Caza y Pesca del Gobierno de Aragón, Alfonso Calvo.
