Viajar solo en vacaciones: "Parece que eres raro o no tienes amigos, pero es una opción personal"
En los últimos años, gracias al nacimiento de plataformas, agencias y 'blogs' que promocionan esta alternativa, cada vez son más los aragoneses que se atreven a conocer el mundo en solitario

Agosto es sinónimo de vacaciones y muchos disfrutan de estos días de descanso viajando. De hecho, los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que más del 68% de los españoles realizaron al menos un viaje a lo largo de 2023, el porcentaje más alto de la serie histórica. A la hora de preparar una de estas escapadas hay ciertas cuestiones que son ineludibles, como el destino y el alojamiento, pero hay otras que son opcionales, como la compañía. Por eso, en los últimos años, gracias al nacimiento de plataformas, agencias y 'blogs' que promocionan esta alternativa, cada vez son más los viajeros aragoneses que se atreven a conocer el mundo en solitario.(se abre en una nueva ventana)
"Parece que si vas solo es porque eres raro o no tienes amigos, no porque sea una opción personal. En general, ir a cualquier sitio sin compañía -al cine, de bares, etc.- sigue generando prejuicios, pero a mí me da bastante igual", comenta la oscense Eloísa Ruiz, quien lleva varios años viajando sola por el mundo. De su propia mano ha conocido capitales europeas, como Viena o Budapest, y otros países más lejanos, como Argentina, Uruguay y, este año, Perú.
"Mi primer destino fue Berlín. Fui a pasar unos días en casa de un amigo que vivía allí y, después, ya sola, me fui a Dresde y a Praga. Al principio pensé: '¿Dónde vas?', pero, al final, fue todo fenomenal, conocí a muchísima gente y por eso repetí", cuenta Ruiz. Para ella, lo mejor de este tipo de viajes es "hacer lo que te da la gana en todo momento".
"Despertarte cuando quieres, comer cuando y donde quieres, visitar lo que quieres, etc. Al final, esto es lo que más conflictos genera cuando viajas acompañado. Además, y muy importante, conoces a mucha gente porque estás mucho más abierto a relacionarte", indica Ruiz, y añade: "Cuando vas con amigos te cierras al grupo, pero cuando viajas solo hablas con cualquiera porque tu cuerpo te lo acaba pidiendo". "¡Y se liga bastante!", bromea.
"Obviamente, también hay desventajas -agrega la oscense-. A veces te sientes solo y te gustaría charlar con alguien amigo, comentar las jugadas del día o estar acompañado cuando algo se tuerce y no sale como habías previsto". Aun así, anima a quienes estén tentados de probar esta alternativa y explica que, para ella, lo mejor de este tipo de experiencias es comprobar "lo simpática y amable que es la gente". "Cuando viajas sola, casi todo el mundo te quiere ayudar. También me ha sorprendido que hay muchísima gente que también lo hace y me ha gustado descubrir que soy capaz de apañármelas yo sola por el mundo".
Internet como herramienta para conectar
En el año 2002, y animada por sus propias vivencias, la emprendedora Hellen Faus decidió poner en marcha la empresa aragonesa Viajarsolo.com, pionera en ofrecer este servicio. "Puse una nota en un hostal mientras viajaba por Estados Unidos para encontrar gente que compartiera conmigo aquella experiencia y ese fue el espíritu con el que nació esta iniciativa. Pensé que internet sería una buena herramienta para conectar a gente", cuenta Faus.
Desde entonces, a su empresa, cuya sede física se encuentra en Zaragoza, han acudido, principalmente, personas que "quieren viajar y, por lo que sea, en su entorno no cuentan con quién coincidir en esas fechas. No tienen por qué ser solteros", explica Faus. Para ella, la clave del éxito de este tipo de viajes organizados es que, como todo el mundo se encuentra en las mismas circunstancias, la predisposición a relacionarse es alta. "Es lo que funciona", indica, y añade que el grupo ideal está formado por entre ocho y 15 integrantes.
A lo largo de sus más de dos décadas al frente de esta empresa, Faus asegura que el perfil de los viajeros ha cambiado. "Los muy jóvenes no son nuestro público objetivo. La edad ya no tiene límite, hay mucha gente de entre 60 y 70 años. También son mayoritariamente mujeres, a los hombres les cuesta más", apunta la emprendedora. "Se nota la evolución de los años. Cuando empecé no existía el concepto 'single' y ahora todo el mundo lo conoce y sabe que existen este tipo de viajes, aunque no somos una agencia de contactos, nuestro objetivo no es que liguen nuestros clientes", aclara.
Sobre los destinos más demandados, Faus señala que no existen lugares predilectos: "Van cambiando y nunca lo sabemos. Es siempre un misterio".
Conocer Menorca a bordo de un velero
"Fue un viaje muy chulo y bonito que, de otra manera, nunca hubiese podido hacer", explica la zaragozana Paula Rodríguez sobre la travesía que realizó desde Barcelona hasta Menorca en velero para recorrer, junto a ocho desconocidos, las diferentes calas de la isla.
"Lo encontré y contraté a través de internet. En mi caso, era un viaje solo para solteros, como estaba yo en ese momento. La ventaja de este tipo de vacaciones organizadas es que ya sabes que la gente que va a ir allí va como tú, con ganas de relacionarse", comenta.
"La experiencia fue mejor de lo que había imaginado y toda la gente a la que conocí fue muy amable y respetuosa. Todo el mundo iba con ganas de divertirse sanamente", recuerda Rodríguez, aunque aconseja: "No puedes ir con una actitud cerrada, tienes que ir a colaborar. Si alguien es muy individualista e inflexible, que no se apunte".
