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Aragón

Valencia prohíbe el teletrabajo en bares: ¿podría llegar esta medida a Aragón?

Durante el cuarto trimestre de 2023, más de 17.200 empleados de la Comunidad, el 3,3%, trabajaron en remoto ocasionalmente y más de 22.100, el 4,2% del total, lo hicieron más de la mitad de los días

La prohibición de teletrabajar tiene que estar debidamente indicada. / Unsplash
La prohibición de teletrabajar tiene que estar debidamente indicada. / Unsplash

Alguien cruza con su ordenador la puerta de un establecimiento de hostelería. Se sienta, enciende su dispositivo, pide la correspondiente consumición y se pone a trabajar. Esta situación cotidiana en algunas ciudades españolas ya no podrá seguir produciéndose durante las horas punta de varios bares y cafeterías del centro de Valencia, que han tomado la medida de prohibir el teletrabajo en sus negocios para evitar que los clientes pasen demasiado tiempo frente a la misma taza vacía

En Aragón, esta iniciativa está lejos de aplicarse, explica Luis Femia, gerente de la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza y Provincia. "Aquí no es una realidad muy extendida, por lo que no supone un problema para los establecimientos", indica Femia. 

Durante el cuarto trimestre de 2023, más de 17.200 aragoneses, el 3,3% de los empleados de la Comunidad, teletrabajaron ocasionalmente y más de 22.100, el 4,2% del total, lo hicieron más de la mitad de los días, según los últimos datos publicados por la Encuesta de Población Activa, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Estas cifras están por debajo de la media española y muy lejos de las registradas en otras regiones, como en la Comunidad de Madrid, donde más de 301.000 personas trabajaron en remoto ocasionalmente y 372.800 lo hicieron más de la mitad de sus jornadas laborales durante ese periodo. 

Sobre la legitimidad de la medida aplicada en Valencia, el gerente de la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza y Provincia señala que, mientras la prohibición esté debidamente preavisada, no resulta discriminatoria para el consumidor. "Entra dentro de la libertad de elegir de los responsables de los establecimientos", apunta Femia, y añade que, por su naturaleza, los negocios de hostelería "no son centros de trabajo": "Son espacios a los que se va a socializar".

El Reglamento de admisión en espectáculos, actividades recreativas y establecimientos públicos aprobado en el año 2010 por el Gobierno de Aragón recoge, en su artículo 7, que "las condiciones, instrucciones y reglas particulares de admisión y permanencia, que hayan sido debidamente aprobadas y visadas deberán figurar en un cartel perfectamente legible, de un tamaño mínimo de 20 centímetros de alto por 30 centímetros de ancho, que deberá estar colocado en un lugar fácilmente visible desde la entrada".

Esta decisión recuerda a otras tomadas por establecimientos aragoneses durante la pandemia. Entonces, algunos bares y cafeterías fijaron a sus clientes cuál era el tiempo máximo por consumición, una medida que resultó controvertida, como la puesta en marcha en febrero de 2023 por el bar Chema, en el barrio zaragozano de Las Fuentes, que impuso un lapso de 20 minutos para consumir y leer el periódico.(se abre en una nueva ventana)

Como explicaron en aquel momento, esta norma se impuso tras comprobar que algunas mesas permanecían ocupadas largos periodos de tiempo con un consumo mínimo y su pretensión era fomentar la rotación ante el incremento de costes.

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