Alrededor de 200 personas escenifican las obras de la A-68 en la provincia de Teruel para exigir su construcción
El movimiento Teruel Existe se ha concentrado este sábado para demandar esta infraestructura, con la que el Gobierno central se comprometió en la anterior legislatura

Alrededor de 200 personas del movimiento Teruel Existe han escenificado este sábado la construcción del primer metro de la autovía A-68 en la provincia. Se trata de una acción con la que exigen que se cumpla con esta infraestructura, demandada desde hace décadas y con la que el Gobierno central se comprometió en la anterior legislatura. Aseguran que la actual N-232 impide el desarrollo económico de la zona y denuncian su alta siniestralidad.
Actualmente, solo hay un tramo en obras entre Zaragoza y Valdealgorfa, el que va desde El Burgo de Ebro a Fuentes de Ebro. Algunos vehículos utilizan ya el acceso provisional a Fuentes y se ha abierto otro ramal al polígono industrial para evitar que los camiones que transitan por la Ara-1 tengan que circular por la N-232. Pero lo que desespera a los usuarios de esta vía, dicen, es la lentitud de los trabajos.
El tramo en obras tenía que estar listo en otoño de 2023. Y otros tres tramos -Fuentes-Quinto, El Regallo-Alcañiz y Alcañiz-Ventas de Valdealgorfa- ya tienen sus proyectos redactados, pero falta licitarlos y adjudicarlos, algo que podría hacerse en 2025 si lo incluyen los presupuestos.
Sin plazos Y sin fechas, lo único cierto es que otros municipios como Azaila han empezado a hablar de variantes para evitar la circulación por el interior de sus pueblos. Si salen adelante, la futura A-68 podría retrasarse más tiempo.
Mientras, la seguridad de los conductores sigue en riesgo, recuerdan en la zona. A los peligros de las obras, se suma el aumento del tráfico con la llegada de nuevas empresas a los polígonos a una carretera que lleva más de 20 años en obras, desde noviembre de 2003. El entonces ministro de Fomento, Álvarez Cascos, inauguró 10 kilómetros, desde la capital aragonesa hasta El Burgo. Es, por ahora, el único tramo de autovía A-68 que desdobla la carretera nacional N-232 desde Zaragoza hacia el Mediterráneo.
