
El sistema sanitario aragonés ha recuperado este martes la actividad asistencial tras el apagón que afectó este lunes a toda la península ibérica(se abre en una nueva ventana), durante el que, no obstante, se garantizó la actividad urgente en todos los niveles. Debido a la falta de suministro eléctrico, quedaron suspendidas unas 150 operaciones, el 30% de las totales del día. Las intervenciones se reprogramarán lo antes posible, según han indicado desde el Gobierno de Aragón.
Así, los grupos electrógenos y el resto de sistemas han funcionado en todos los hospitales de la Comunidad, que han mostrado "una notable capacidad de respuesta a pesar de la gravedad del apagón".
Al tratarse de una incidencia de gran envergadura, los picos de tensión sobrevenidos afectaron a servidores y dispositivos relacionados con la atención sanitaria. En el caso de algunos equipos de radiodiagnóstico, como TAC y aceleradores, se ha retrasado su puesta en marcha. No obstante, a partir de las 10:00 horas de este martes la mayoría estaban recuperados y, a lo largo de la mañana, todos funcionaban con normalidad.
Asimismo, este martes, se ha recuperado la actividad quirúrgica programada habitual, si bien no se han realizado las intervenciones de aquellas personas que debían ingresar el lunes por la tarde.
Respecto a las cirugías de este lunes, la actividad de urgencia se realizó sin alteraciones. Por su parte, entre el 95% y 100% de la actividad quirúrgica programada de mañana se realizó a pesar del apagón.
Sin embargo, se suspendieron todas las operaciones programadas de tarde, unas 150, que suponen un 30% de las totales del día. En concreto, se cancelaron nueve intervenciones en el Hospital San Jorge de Huesca, ocho en el de Barbastro, siete en el Obispo Polanco de Teruel, dos en el de Alcañiz y cinco en el Ernest Lluch de Calatayud. Todas ellas se reprogramarán a la mayor brevedad.
En el caso de los centros hospitalarios de la capital aragonesa, se suspendieron 23 operaciones en el Hospital Nuestra Señora de Gracia, 11 en el Royo Villanova, 53 en el Miguel Servet y 32 en el Clínico. En cuanto a los pacientes del hospital de día -de Oncología, Digestivo y Reumatología, principalmente- a los que hubo que anular su cita, serán atendidos el 1 de mayo.
Los servicios de Urgencias han desarrollado su actividad sin incidencias tanto el lunes como el martes y el 061 ha dado asistencia a 61 domicilios, la mayoría para explicarles el funcionamiento de las bombonas de oxígeno. En total, se han aportado 22, que se recogerán a lo largo del martes.
En Atención Primaria, la asistencia se ha recuperado paulatinamente. En un primer momento, tras la pérdida del suministro eléctrico, las consultas se aplazaron y se mantuvieron solo las urgencias. La vuelta progresiva del suministro eléctrico y la red de internet en la tarde del lunes ha permitido que este martes se haya podido recuperar la mayoría de la asistencia.
Por sectores, en Huesca no se han registrado incidencias relevantes, aunque centros como los de Ayerbe, Sariñena y Grañén necesitaron grupos electrógenos y las vacunas se trasladaron al Hospital San Jorge para conservar la cadena de frío.
En Huesca, el último centro en recuperar la luz fue el de Aínsa, a las 23:00 horas, y también hubo problemas de comunicación en Albalate, Benabarre y Berbegal.
En el sector Alcañiz, todos los centros experimentaron cortes de luz y las vacunas también fueron trasladadas para evitar pérdidas. En cuanto a la red y el teléfono, todavía generaban problemas durante la jornada del martes.
En el sector Teruel, persistían esta mañana fallos en la telefonía en Utrillas, mientras que en Calatayud se ha prestado la atención urgente sin dificultad gracias a un generador de Protección Civil.
En la capital aragonesa, los problemas de luz, internet y líneas telefónicas se concentraron este lunes en el Sector 1, mientras que, por lo general, ha primado la colaboración entre hospitales, centros de salud, protección civil, personal sanitario, ayuntamientos y otras administraciones para garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales y la conservación de material crítico, como vacunas y otros fármacos termo-lábiles.
