
Tras el apagón del pasado 28 de abril(se abre en una nueva ventana), los gobiernos buscan soluciones y nuevas vías de generación eléctrica. Para ello, el Ejecutivo central tiene en mente construir tres nuevos trazados que unan por cable España con Francia a través de País Vasco, Navarra y Aragón. En el caso aragonés, la línea desembocaría en Marsillon, pasando por Magallón y Ejea.
En la actualidad, la Península cuenta con tres grandes puntos de interconexión eléctrica hacia Europa, uno de ellos por Biescas. Además, ya han empezado las obras para tender un cable submarino por el Golfo de Vizcaya, pero Francia es reticente a más conexiones y esa oposición viene de lejos, ya que hace dos décadas, París tuvo que pagar unos 1.810 millones de euros, tras suspender el proyecto de la línea Aragón-Cazaril.
El cable por el Golfo de Vizcaya duplicará la exigua conexión eléctrica del país con el resto de Europa. De momento, España está sobre el 3 % de la generación, muy lejos del 15 que marca Bruselas como estándar. "Sería necesaria una mayor evacuación y lograr un mejor acoplamiento de mercado", explica José María Yuste, catedrático de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Zaragoza.
Uno de los beneficios que tendría una mejor conexión con el resto del continente sería la bajada de tarifas. No serviría, sin embargo, para garantizar que no se produjese otro apagón, pero sí mejoraría la estabilidad de la red. "La Unión Europea es consciente de que España y Portugal, que tienen gran potencia, la cuarta, no pueden estar en situación precaria de aislamiento", ha recordado Jorge Fabra, que fue presidente de Red Eléctrica.
