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Aragón

Un largo camino en ascenso para escapar del calor: las vacaciones en Francia de las vacas del Pirineo

Ganaderos de Huesca ponen en marcha estos días la trashumancia, una práctica ancestral con la que ovejas y vacas pasan el verano en zonas altas donde los pastos son más frescos

Ovejas y vacas pasan el verano en zonas altas donde los pastos son más frescos. / Aragón TV
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Las altas temperaturas también afectan al ganado ovino y vacuno. Por eso, ganaderos del Pirineo ponen en marcha estos días la trashumancia, una práctica ancestral con la que ovejas y vacas pasan el verano en zonas altas donde los pastos son más frescos. En el valle de Broto, 200 reses ya han iniciado una marcha que finalizará en Francia.

Hasta ahora, las reses se encontraban en el monte Toronzué, a unos 2.300 metros de altura. El calor va secando los pastos allí y eso obliga a que emprendan el primer viaje hacia las faldas del pico Tendeñera, a 2.800 metros.

Todas siguen un ritmo parecido, aunque alguna necesita un alto en el camino. Lo recorren bajo las órdenes del ganadero Enrique Ramón, que continúa una tradición que en su familia ha pasado de generación en generación. "También hay una parte sentimental, porque es una trashumancia que data de 1300. Todos nuestros antepasados lo han hecho antes y nos genera un bienestar", asegura.

Su paso por la carretera supone una sorpresa grata para los conductores. "A las niñas les ha gustado", cuenta un conductor, mientras otro, en inglés, señala que le ha parecido "precioso, agradable y muy bonito".

A los ejemplares se les somete a controles sanitarios, necesarios para pasar a Francia. "He venido hoy a sacarles sangre para analizar dos cosas: una enfermedad que se llama IBR y otra que se llama lengua azul", cuenta el veterinario David Forcano.

Una vez finalizados los análisis, reemprenden la marcha hacia el país galo, donde descansarán hasta septiembre.

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