
De menos a más. Así se puede catalogar la evolución que han vivido esta temporada las pistas de esquí de Aragón, que concluye este domingo. Todas coinciden en señalar que la temporada ha sido atípica porque la nieve llegó tarde, pero el excelente mes de marzo y la ampliación en una semana del fin de la temporada han servido para salvar la campaña.
"Terminamos con muy buen sabor de boca", ha asegurado el presidente ejecutivo de Aramón, Antonio Gericó, que reconoce que la temporada ha sido "atípica": "La apertura se produjo después del puente y la Navidad no tuvo unas buenas condiciones, pero se salvaron los muebles". Sobre todo, expresa este directivo, porque en el entorno de sus cinco estaciones se ha podido "mantener a todos los trabajadores".
Javalambre y Valdelinares, en Teruel, hace semanas que cerraron sus pistas. Gericó puntualiza que son estaciones que se "mueven por latitud y por un mercado natural de proximidad como el valenciano". Esto supone que "tras las fallas y San José" las instalaciones no aguanten mucho abiertas, porque la demanda cae abruptamente.
Aramón, recuerda Gericó, genera "1.300 puestos de trabajo directos en zonas complicadas como la pirenaica y 13.000 indirectos". El de la nieve, añade, es un sector muy importante que ha transformado la economía de estos valles y que "pocos modelos pueden monetizarlos como lo hace el esquí".
En el debe, lograr una mayor desestacionalización que no lo fíe todo a la nieve. "Tenemos que conseguir ser atractivos a partir de Semana Santa, cuando la gente ya mira a la playa", sentencian desde Aramón.
Astún y Candanchú
Ambas estaciones no suelen proporcionar cifras de visitantes, pero la temporada ha ido mejorando conforme ha avanzado. Desde Astún, el subdirector general, Andrés Pita, se muestra "contento con que la temporada". "Finalmente, se ha alargado gracias a la cantidad de nieve caída en marzo", agradece. Considera que esto ha sido un espaldarazo "tras un inicio complicado sin puente de la Constitución".
Esta semana extra llega tras "uno de los mejores meses de marzo" en la larga historia de Candanchú, con un llenó en los días festivos, a pesar del mal tiempo. Es la reflexión que hace su gerente, Stephan Pantoja. Unos días extra tras la Semana Santa en los que han estado "abiertos el 100% los remontes, con una buena calidad de la nieve y una afluencia más que decente" para ser abril. "Con buenas condiciones la gente responde y eso siempre anima a seguir", atestigua.
Sensaciones positivas ya que conforme pasaba la temporada desde las estaciones veían que "se complicaba mucho". "No había perspectivas de que se fuera a producir una borrasca de una semana de duración que generase una buena base de nieve", razonan desde Candanchú, pero finalmente "sí se ha producido". Sus vecinos de Astún valoran que en sus pistas ha habido nieve, más allá de ese arranque de diciembre bastante malo. El mayor contratiempo este invierno ha sido que "el mal tiempo ha cogido todo el protagonismo en las fechas claves", explica Pita, y la gente viene en masa si "se combina el sol con una buena nieve".
Motor económico
El sector de la nieve en su conjunto supone el 7% del Producto Interior Bruto de la comunidad, un porcentaje que se eleva hasta el 10% en el caso de la provincia de Huesca. Por eso, en los valles del Pirineo han celebrado haber podido prolongar, finalmente, la temporada, ya que, aunque varía por zonas, se calcula que, de media, por cada 100 euros que gasta un esquiador el 20% se queda en la estación y el 80% restante en el conjunto del territorio.
Uno de los sectores que se benefician de esas estancias es el de los alojamientos. "Se preveía una de las mejores temporadas, con muchas reservas, pero faltó nieve y nos asustamos bastante, pero al final de febrero y marzo fueron muy buenos y podemos decir que ha sido una temporada más o menos buena, más o menos con un 80% de ocupación media en el mes de marzo", ha señalado Pilar Cruañes directora comercial del Hotel Saliecho de Formigal.
Por su parte, Alejandro Masonet, que regenta una tienda de material deportivo en esta zona hace un balance de la temporada "agridulce". "Empezamos muy tarde, con poca nieve; abrimos un 26 de diciembre y hasta mediados de febrero fue muy justa en ventas y alquileres. Hasta ese momento no llegó la nieve, pero después hemos tenido puentes muy importantes con estudiantes y universitarios, y hemos trabajado a otro ritmo desde la mitad de febrero", explicaba.
