Un cigarrillo, posible causa de la muerte de diez personas en la residencia de Villafranca de Ebro
La causa del fallecimiento podría ser la inhalación de humo, porque el fuego originado se contuvo en la habitación en la que comenzó el incendio

La inhalación de humo ha sido lo que, previsiblemente, ha terminado con la vida de diez personas en la residencia de Villafranca de Ebro. Tras las primeras investigaciones, todo apunta a la combustión de un cigarrilo de una de las residentes lo que podría haber originado el inicio del siniestro, que deja, además, dos personas heridas de gravedad.
El fuego se ha declarado en la residencia Jardines de Villafranca en torno a las 05:00 de la madrugada, según las primeras hipótesis que adelantaba la gerente de la asociación Arade que gestiona el centro, Paquita Morata, por un cigarrillo en una habitación.
El fuego quedó confinado en una sola habitación, pero generó una gran cantidad de humo que se extendió al resto del ala, separada de la otra por una puerta cortafuegos, y cuya inhalación se estima como la causa probable de los fallecidos.
Las dos trabajadoras del turno de noche fueron las que avisaron a emergencias tras saltar la alarma y empezaron a evacuar a los residentes con la ayuda de la alcaldesa, Volga Rodríguez, y otros vecinos mientras llegaban los servicios de bomberos y Guardia Civil, ambulancias y equipos de psicólogos y trabajadores sociales. El 061 ha atendido en el lugar de los hechos a 32 residentes y a un guardia civil, todos ellos por inhalación de humo y con pronóstico leve, salvo dos heridos graves, que han sido trasladados al Hospital Royo Villanova. Uno de ellos, un varón de 65 años, permanece ingresado en la UCI y se encuentra estable, con pronóstico reservado. El otro herido, de 72 años, ha pasado a planta a lo largo de la tarde.
El ayuntamiento de la localidad ha habilitado un espacio donde familiares de residentes y de las víctimas han podido ser atendidos por psicólogos. El párroco, Ignacio Laguna, se ha cercado a la zona para consolar y acompañar a los familiares. "El mayor consuelo es que muchas de estas familias tienen la tranquilidad de haberlo hecho lo mejor posible, y eso también, a los que estamos junto a ellos nos anima", apuntaba.
La residencia cumplía con la normativa
La gerente de Arade ha asegurado que la residencia cumplía con las normativas y realizaba simulacros anuales y ha destacado la labor de las trabajadoras del centro para evitar un número mayor de víctimas. La residencia, inaugurada en 2008, tiene 72 plazas para mayores dependientes y personas con enfermedad mental y en el momento del incendio estaban ocupadas 70.
Los 57 residentes que han resultado ilesos han sido trasladados a la residencia Vitalia de Huesca(se abre en una nueva ventana), donde permanecerán el tiempo que el Gobierno de Aragón "estime conveniente", como ha informado el director de operaciones del Grupo, Antonio Morales.
Este incendio supera en número de víctimas al de 2015 en la residencia Santa Fe de Cuarte de Huerva(se abre en una nueva ventana) (Zaragoza), donde murieron nueve personas, por lo que se ha convertido en el más trágico en centros de mayores en lo que va de siglo en España.
