Techo de cristal en el campo: las mujeres solo ocupan un 3% de los puestos directivos en las cooperativas
Una situación que se da a pesar de que el 13% del cuerpo social de estas organizaciones en Aragón está formado por mujeres. En cualquier caso, son cifras que se alejan de la media nacional, situada en el 28%

La agricultura es uno de los sectores que tiene mayor presencia masculina. Las mujeres siguen encontrándose con barreras en el campo, como arrojan los datos de un estudio elaborado por el Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón, que señala que, en las cooperativas agroalimentarias, solo el 13% de su base social son mujeres. Un porcentaje mucho más bajo, el 3%, es el que refleja el número de puestos en los consejos rectores que ocupan ellas.
La media nacional es del 28% y el 9%, respectivamente. Entre los obstáculos más frecuentes a los que se enfrentan las mujeres en el sector primario están el miedo al rechazo y el síndrome de la impostora, que las incapacita para reconocer sus logros, según señala el informe. A lo que deben añadir todo el trabajo doméstico que recae sobre sus hombros.
Entre ese 3% de mujeres directivas en el ámbito del sector primario encontramos a Virginia Gálvez. Sabe de agricultura porque desde niña ha estado vinculada a ella por su familia. Sabe cómo gestionar la actividad desempeña en el campo porque estudió Derecho y Relaciones Laborales, que la hacen propietaria de una gestoría. En 2019, fue elegida presidenta de la cooperativa San Juan Bautista de Fuendejalón.
Le sorprende que después de cinco años sea la única mujer en este cargo en Aragón. "Se piensa que es el hombre el que está más capacitado y tiene más conocimientos en todo, y por eso la mujer queda relegada", protesta esta profesional. Considera que son ellas mismas las que "no se creen su labor", algo de lo que se aprovechan los agricultores hombes. "Hay una gran dificultad para salir de ahí", sentencia.
Otro caso excepcional es el de Ana Lordán, que fundó su propia empresa de aceite. "Desde niña, mi padre y mi abuelo me han transmitido su pasión por el campo porque es un trabajo muy vocacional. He heredado su ilusión de tener la oportunidad de poder colaborar", explica la creadora de Aceites Lordán. Un empleo que complementa con su labor de vocal de la cooperativa de Estadilla.
Emprendedoras en el mundo rural
Hay muchas más mujeres en el mundo rural, aunque su actividad esté alejada del trabajo en el campo. Es el caso de Estela Rodríguez, una emprendedora rural que sirve de ejemplo para asentar población en los pueblos y generar riqueza en el territorio. En Zuera, abrió su propio centro de bienestar. "Con toda la formación que tenía decidí hacer consultas y ponerme a disposición de las personas y que tengan otra forma de cuidarse más holística, sobre todo en el cuidado de la piel y la gestión del estrés", reconoce de su negocio la responsable de Aljez.
Su proyecto, igual que el de otras 25 emprendedoras del medio rural, ha contado con una subvención de la Diputación de Zaragoza destinada a este fin, que asciende a casi 126.000 euros.
