Aragón vive un Domingo de Ramos marcado por el viento y algunas suspensiones
Las procesiones de Huesca y Zaragoza han resistido al viento, pero en Teruel se han tenido que celebrar los actos en interior; también se han suspendido algunas procesiones de la tarde

El Domingo de Ramos conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y las distintas procesiones que se se celebran reflejan la estampa que narra el evangelio de San Mateo: "Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino". Una tradición de siglos que este año ha tenido que sortear las inclemencias del viento, aunque no le ha ganado el pulso en todas las ocasiones.
En el caso de Zaragoza, el cierzo no ha impedido la salida de la tradicional procesión y la bendición de las palmas. Venidas en su mayoría del mayor palmeral de Europa, en Elche, hombres, mujeres y niños han sus ramos, emulando al pueblo de Jerusalén cuando recibió a Jesús.
La Cofradía que hace esto posible, la de la Entrada de Jesús, tiene 88 años de historia y consta de 785 cofrades. Su paso es obra de los hermanos Albareda y, este año, como novedad, han estrenado el toque "Réquiem".
La tradicional procesión de este primer domingo ha partido de la Plaza del Justicia hasta la Iglesia de Santa Isabel. "En la plaza de la Seo vamos a hacer como una especie de recreación, si el viento no lo impide. Jesús entra en la ciudad de Zaragoza que es donde estamos, entonces pasará por debajo de un arco de palmas, de todas nuestras palmas y una vez que haya traspasado ese arco sonarán las campanas de la catedral", explica el hermano mayor de la cofradía, Oscar Palomero. Un paso lento y solemne que ha abarcado las horas centrales del día, aprovechando que pese al viento ha lucido el sol.
El sonido de las carracas ha marcado también el paso de esta procesión, a cargo de 60 niños vestidos de un característico color azul que han atrapado las miradas del público. Estos cofrades son "los únicos" que sacan este instrumento a la calle en Zaragoza, dice el responsable de las carracas, Sergio Funes, "con la particularidad de que la mayoría lo tocan niños y es una tradición que seguimos manteniendo 60 años después". A su sonido se suma el de los tambores y bombos, imprescindibles para acompañar el paso de la burrica que lleva a Jesús.
Aunque en Huesca parques como el Miguel Servet y varias zonas verdes se mantienen cerradas por precaución, también han podido tener su procesión matinal del Domingo de Ramos. La Cofradía de San José y Santa Ana está a cargo de este primer gran desfile, uno de los más familiares, que ha partido de la plaza San Pedro y ha recorrido el casco histórico hasta la plaza Catedral, pudiendo así recrear la bienvenida del pueblo a Jesús con sus palmas al viento. Si la climatología lo permite, por la noche la Cofradía del Santo Cristo de los Gitanos recorrerá el centro histórico desde la Catedral.
En cambio, en la ciudad de Teruel no han tenido tanta suerte, y todas las procesiones de este domingo se han suspendido por el viento. Las cofradías han celebrado los actos dentro de las iglesias y en San Martín para evitar riesgos.
Procesiones de la tarde suspendidas y modificadas en Zaragoza
A causa del viento, la salida procesional del viacrucis de las cofradías del Silencio y las Esclavas de Zaragoza programada a las 20 horas desde la iglesia de San Pablo ha sido suspendida, aunque el viacrucis se celebrará en el interior del templo.
Además, y debido a las fuertes rachas de viento, la procesión de la cofradía de la Humillación (19 horas) modificará su recorrido de vuelta, de manera que bajará la calle Don Jaime hasta la calle Méndez Núñez y girará a la izquierda. Mientras que la de la cofradía del Ecce Homo (19:45 horas) realizará un trazado alternativo, continuando recto por la calle Méndez Núñez hasta la calle Don Jaime.
