
El Hotel Mur de Jaca, donde detectaron graves deficiencias sanitarias que afectaban a un grupo de mujeres migrantes y a sus hijos que allí comían, vuelve a cumplir con toda la normativa. Desde el Departamento de Sanidad han comprobado que se han corregido todas las deficiencias higiénico-sanitarias, algunas de ellas graves, de manera que el establecimiento es apto para continuar con su actividad económica.
Aun así, a causa de las deficiencias detectadas en la inspección anterior se ha abierto un expediente sancionador, que podría dar lugar a una nueva sanción económica que se sumaría a los 18.000 euros de multa que ya tiene el establecimiento de dos sanciones anteriores.
Entre las deficiencias detectadas el pasado lunes se encontraban la presencia de trabajadores que carecían del obligado carnet de manipulador de alimentos, comida preparada en mal estado, productos mal congelados, temperaturas insuficientes o falta de registros y de muestras testigo de los productos servidos.
