Salud Pública cierra una cocina clandestina en Zaragoza y destruye 258 kilos de alimentos peligrosos
A lo largo del año, los servicios de veterinarios e inspectores realizan más de 17.000 inspecciones que han permitido retirar 91 toneladas de comida en mal estado

Una llamada de alerta por el ruido de unas obras llevo a la Policía Local a entrar en un establecimiento del barrio de Delicias de Zaragoza. Una vez allí, los agentes percibieron que en ese local podrían estar desarrollándonse actividades de riesgo para la Salud Pública y llamaron a los inspectores de Sanidad del Gobierno de Aragón que detectaron un grave riesgo para la salud de los potenciales consumidores y culminó con la suspensión cautelar de la actividad y la retirada del mercado de 258 kilos de alimentos no aptos para el consumo.
El establecimiento, situado en un bajo sin ningún tipo de identificación que permitiera conocer la actividad desarrollada, no reunía las condiciones higiénico sanitarias mínimas exigidas. Los inspectores constataron múltiples deficiencias, como falta de mantenimiento estructural en instalaciones y equipos; ausencia de sistema de extracción de humos; presencia de insectos muertos; acumulación de materiales ajenos a la actividad alimentaria, como útiles de albañilería, productos químicos, maletas y bolsas de ropa; o la comunicación directa de la zona de manipulación de alimentos con un local destinado a inodoro, inoperativo y en obras, lo que facilitaba la contaminación de los alimentos.
Control oficial de la seguridad alimentaria en Aragón
La Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón desarrolla de forma continua actividades de control oficial para garantizar la seguridad alimentaria de la población. "El año pasado se investigaron 10.500 establecimientos alimentarios y se destruyeron más de 91.000 kilos de comida potencialmente malos para la salud", ha señalado Luis Colón, subdirector provincial de Salud Pública en Zaragoza.
En la provincia de Zaragoza cuentan con 115 inspectores, de los cuales 99 están desplegados en 12 sedes distribuidas por el territorio. Su labor abarca la supervisión de unos 10.500 establecimientos alimentarios, incluidos 5.600 dedicados a comidas preparadas. Cada año se realizan aproximadamente, unas 17.300 inspecciones.
