
Soportar las altas temperaturas o una ola de calor como la que está asfixiando a Aragón estos días(se abre en una nueva ventana) es más sencillo si donde se vive es en una casa cueva. En Juslibol(se abre en una nueva ventana), en Zaragoza, hay cerca de 200 de estas edificaciones, en las que residen la mitad de los vecinos del barrio.
Hasta 15 grados de diferencia tiene Ángeles Sebastián en su casa cueva con respecto a los que hay en la calle. Construida debajo de la tierra, mantiene una temperatura moderada sin necesidad del aire acondicionado. Aun así, se queja de que estos días hace más calor de lo normal. "En las que da el sol por la mañana son más frescas. A esta le da de tarde y es más caliente", cuenta Sebastián.

Casas cueva en Juslibol. / Aragón TV
En este tipo de construcciones, entre el día más caluroso del verano y el más frío, la temperatura varía entre los 20 y los 25 grados, aunque olas de calor tan largas como esta, cuentan sus dueños, están haciendo subir los termómetros más de lo normal.
Los nietos de Sebastián recuerdan que no hace tanto se ponían pijama largo y se tapaban con las sábanas cualquier noche de agosto. Uno de ellos, Rubén Sanz, que vive en la casa de encima, baja muchas noches porque la diferencia, explica, es abismal. "Pasas de no dormir a descansar", asegura.

