Nochevieja atípica y sin multitudes
La limitación de horario en el ocio nocturno redujo el ambiente festivo de la última noche del año

La de anoche volvió a ser una Nochevieja atípica en Aragón. Tras las ultimas restricciones aprobadas esta última semana y un repunte de los contagios, los restaurantes sirvieron la cena del 31de diciembre, pero a menos clientes de los previstos inicialmente. El ambiente de los locales de fiesta distó mucho de los cotillones prepandemia y a las 02:00 horas todos tenían la obligación de echar el cierre.
A diferencia de la de la anterior Nochevieja, los restaurantes aragoneses este año han podido preparar cenas de cotillón, pero hacerlo ha sido más complicado con el aumento de restricciones y el repunte de contagios.
"Ha habido muchas anulaciones. Hemos tenido que cambiar muchas veces de mesas y ha sido caótico, pero bueno, lo hemos llevado de la mejor manera posible", comentaba anoche la camarera del restaurante Bocachica de la capital aragonesa.
Todo para que los clientes recibieran a lo grande el nuevo año. Finalmente, se pudieron tomar las uvas. "Hemos dado negativo y hemos podido venir todos", celebraba poco después de las campanadas una comensal.

Una noche sin ninguna incidencia. Total tranquilidad para los servicios de seguridad y emergencias de la Comunidad. De esa forma, tocaba a su fin la primera madrugada festiva del año con la situación poco clara y no sólo por la niebla.

