
Waka, uno de los ejemplares de lince ibérico reintroducidos recientemente en Aragón dentro del programa de recuperación de la especie, ha muerto. El cadáver del animal fue localizado en las inmediaciones de las vías del tren a su paso por el entorno de Puerto Venecia, en Zaragoza.
El Gobierno de Aragón ha lamentado la muerte del animal, que fue localizado gracias a la señal del emisor GPS que llevaba incorporado en el collar de seguimiento y que indicó la muerte del animal.
La necropsia, realizada este lunes en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca, ha permitido comprobar que la muerte se debió a un fuerte golpe en la cabeza que provocó la rotura del cuello del animal, compatible con la acción de un tren, ya sea por impacto directo o como consecuencia de la onda de presión del aire desplazada por el convoy.
Waka, una hembra nacida en el centro de cría en cautividad de El Acebuche, en Doñana, llegó a Aragón el pasado 29 de abril junto al macho Worbi, procedente de Zarza de Granadilla (Cáceres).
Ambos fueron liberados el 27 de mayo y forman parte de la segunda pareja de linces incorporada al proyecto de reintroducción desarrollado en la cuenca del Huerva bajo la tutela de la Dirección General de Medio Natural del Departamento de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón.
Del mismo modo, cabe destacar que los atropellos en infraestructuras lineales de transporte constituyen una de las principales causas de mortalidad no natural del lince ibérico, especialmente durante sus desplazamientos de dispersión. En el caso de las líneas ferroviarias, la elevada velocidad de los convoyes y la configuración de algunos vallados perimetrales pueden convertir estas infraestructuras en barreras de especial riesgo para la especie.
