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Aragón

Mosqueruela busca aprovechar su terreno forestal como un motor económico para la zona

El proyecto Mosqueruela-BIOFOR, financiado con fondos europeos, pretende aprovechar los extensos recursos forestales del municipio, como convertir una antigua mina en una gran balsa para el uso agrícola y ganadero

Montes de Mosqueruela. / Aragón TV
Montes de Mosqueruela. / Aragón TV

Más de la mitad del extenso municipio de Mosqueruela es terreno forestal. Por eso, desde el Ayuntamiento de la localidad turolense de la comarca de Gúdar-Javalambre se ha impulsado un proyecto que quiere utilizar este recurso de forma sostenible para que sea el motor de la zona. Los propuesta Mosqueruela-BIOFOR cuenta con fondos europeos y las primeras obras podrían comenzar en 2025.            

Una de las iniciativas es convertir una antigua mina de zahorra, sin uso desde hace casi dos décadas, en una estanca con una capacidad de 60 millones de litros de agua. Su uso sería fundamentalmente agrícola, sobre todo para campos truferos, y ganadero.

El proyecto Mosqueruela-BIOFOR, cuya redacción asciende a unos 300.000 euros, está subvencionado al 95% por la Fundación Biodiversidad, que cuenta con fondos europeos, y el resto por el Ayuntamiento de la localidad. Su objetivo es aprovechar de mejor manera los recursos forestales de esta zona con una gestión sostenible con la que impulsar la economía de la localidad. "Mosqueruela tiene un recurso forestal importantísimo. Es un término municipal muy grande. Son, en total, más de 26.000 hectáreas de término municipal, de las cuales más de 17.000 hectáreas son superficie forestal arbolada de bosque denso. Ahora mismo, no está todo lo aprovechado que potencialmente pensamos que podría estar.", afirma el ingeniero forestal de Agresta, Santiago Martín.

El término de Mosqueruela lo conforman seis montes que son un paraíso para los aficionados a la micología. “El aprovechamiento más general en la zona es el micológico, concretamente, el robellón. El robellón es la especie más recolectada y luego hay otras como babosa negra, babosa blanca, etc.", relata la alcaldesa Alba Lucea.

Su coto micológico está regulado desde 2017, pero solo limita la recolección y consideran que pueden ir más allá. “Lo que queremos es dar un segundo paso para el tema de la transformación y la comercialización de ese recurso”, destaca la alcaldesa.

Otra iniciativa de bioeconomía que se complementaría en el proyecto es la puesta en marcha de empresas madereras sostenibles, asistencia en gestión forestal, formación y divulgación. Todo con el objetivo de que este entorno sea garantía de futuro y ayude a asentar población.

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