Monitorizan diez alimoches en Fornillos para mejorar la conservación de la especie en el norte de España
El Instituto Pirenaico de Ecología, en colaboración con el Gobierno de Aragón, lleva a cabo un proyecto de monitorización GPS para estudiar el comportamiento de esta especie y sus patrones de alimentación

El Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) ha iniciado un proyecto de monitorización GPS para estudiar el comportamiento y la ecología del alimoche (Neophron percnopterus), una de las cuatro especies de buitres europeos, con el objetivo de mejorar las estrategias de conservación en el norte de la península ibérica.
Este estudio se centra en la observación de una decena de alimoches que frecuentan el vertedero de Fornillos, en la provincia de Huesca, una de las principales fuentes de alimento predictibles para esta especie.
El proyecto destaca, precisamente, la importancia de los vertederos como apoyo para las aves carroñeras. En este caso, Fornillos se presenta como una instalación clave, y su estudio permitirá a los expertos evaluar el impacto de estas fuentes de alimento en la demografía de la especie y en la salud de las poblaciones locales, según ha informado el Gobierno de Aragón.
Estudio a largo plazo
El proyecto actual se integra en un estudio a largo plazo iniciado en 2018. En aquella primera fase, los investigadores marcaron 54 alimoches en el vertedero de Fígols (Lérida), de los que 44 son individuos reproductores y el 40% de ellos nidifican en Aragón, lo que subraya la importancia de esta región en la conservación de la especie.
En total, el censo nacional de 2018, coordinado por SEO/BirdLife, estimó entre 1.490 y 1.567 parejas reproductoras de alimoches en España, de las que 133 están censadas en Huesca. Durante la campaña de primavera y verano de este año los científicos lograron equipar con dispositivos GPS a diez ejemplares de Fornillos que han revelado un uso frecuente de esta fuente de alimento.
A través de la monitorización, se ha observado que incluso alimoches que nidifican a 60 kilómetros del vertedero recurren a él con regularidad para alimentarse. Estas instalaciones, señalan los investigadores, son fundamentales para la supervivencia de los alimoches, ya que les proveen de una fuente de alimento estable y confiable.
Migración y futuro de la investigación
El alimoche es la única especie de buitre europeo que realiza una migración anual desde el Sahel africano a la península ibérica para reproducirse. Llegan a España a finales de febrero o principios de marzo y, tras la temporada reproductiva, que culmina entre agosto y septiembre, emprenden su viaje de regreso. En apenas quince o veinte días recorren los 3.000 kilómetros hasta sus zonas de invernada en África.
El equipo de investigación ha decidido reanudar la campaña de marcaje en marzo de 2025, cuando los alimoches regresen para reproducirse.
