Los transportistas aragoneses pierden 60.000 euros al día por el corte del Somport tras las tormentas
Los problemas para llegar a Francia, ocasionados por las últimas tormentas, suponen un importante perjuicio para los transportistas aragoneses. A eso se suma que el paso de Bielsa también está cortado. La situación afecta también a decenas de escolares

Los transportistas aragoneses pierden unos 60.000 euros al día desde que las tormentas cortaron la comunicación por Francia a través del Somport. El paso de Bielsa también está cortado, y se estima que si Francia tarda más de seis meses en reparar los desperfectos en la carretera, las pérdidas para el sector del transporte en Aragón serían inasumibles.
Este corte del Somport y Bielsa ha obligado a las empresas del transporte a cruzar a Francia por Irún. Ese camino alternativo implica 300 kilómetros más y unas pérdidas de 60.000 euros al día para el sector. Desde Francia estiman que la reparación de la carretera en Urdox tardará, como mínimo, seis meses, por lo que las pérdidas podrían ascender, sólo para los transportistas, a siete millones de euros.
Una de las empresas afectadas en Coatrans, de Zaragoza, que mueve cada día hasta 80 camiones. Si se hace el seguimiento a uno de sus vehículos, que transporta maíz desde la zona bearnesa de Pau hasta las industrias agroalimentarias de Aragón, se comprueba que tiene que hacer esos 300 kilómetros de más al cruzar por Irún, lo que encarece el porte un 50%. Ya han sufrido cortes del Somport, pero dudan que puedan resistir medio año de cierre.
El gerente de la compañía, Alberto Castillo, define el plazo previsto por Francia para acomenter las reparaciones como insostenible: "La previsión que hacen de seis meses es una locura. Es insostenible y los clientes van a tener que decidir si cambian de puntos de origen de las mercancías en lugar de comprar en el sur de Francia, por el ejemplo, e ir a otras cosas o bien a la importación por los puertos españoles para poder suministrarse". "Y eso afecta muy negativamente, tanto a la economía nuestra como a la de nuestro personal. Pensad que nosotros tenemos conductores de Jaca y Sabiñánigo", añade.
Coincide Fernando Callizo, presidente de la Federación del Transporte, en que la previsión del tiempo para la reparación es "tremenda", y considera "imprescindible que haya presión por parte del Gobierno español ante Francia para agilizar esto de manera inmediata".
Si sigue así la situación, el valle del Aragón se convertirá en "un callejón sin salida" durante todo el invierno, meses fundamentales para los negocios de Canfranc que viven del paso y pernocta de franceses, holandeses y belgas. Los empresarios de la zona manifiestan su queja ante el descenso de ingresos: "Hablamos de seis meses con esta falta de ingresos, pues es probable que las empresas tengan que hacer planteamientos más duros como reducir plantillas, ajustar todos los gastos posibles para sobrevivir en esta época con la mitad de trabajo".
Piden al menos un paso provisional, como el previsto en Bielsa, el otro paso fronterizo cortado. En este caso, en lado español, el Gobierno de Aragón ya trabaja contrarreloj en la apertura de un paso provisional entre Parzán y el Túnel de Bielsa, lo que permitirá la circulación de manera alterna e incluso el paso en precario y a velocidad reducida de vehículos pesados.
Alumnos aragoneses afectados por los cortes
Estos problemas con las comunicaciones con el país vecino afectan también a decenas de alumnos aragoneses que estudian en Olorón, en Francia, y los cortes que las lluvias han provocado en la frontera están complicando sus viajes.
Se han anulado las paradas de Villanúa y Canfranc, y el trayecto dura una hora más. A eso se suman las condiciones de la carretera, lo que incrementa un temor en los padres, ante el riesgo que supone el Portalet, especialmente cuando llegue la nieve.
El paso del Portalet se complica
El Portalet es el otro de los pasos franco-aragoneses, una zona que tiene habitualmente restricciones al tráfico pesado. Es ahora mismo el único paso abierto a Francia desde Aragón y eso hace que sea notable el aumento de tráfico.
Pero el paso por el Portalet no es una alternativa real al corte de Somport o Bielsa porque las restricciones del puerto impiden circular a transportes de más de tres toneladas y media, como los camiones de cereal, ya que la mayoría de los que pasan habitualmente por los otros dos pasos fronterizos suelen alcanzar las 32 toneladas.
Las afectaciones también las sufren los conductores del país vecino. Un recorrido que habitualmente cuesta 50 minutos, ahora puede suponer más de dos horas y media.
