Aragón registró 795 agresiones contra sanitarios en 2024 y prepara un nuevo plan de prevención para reducirlas
El Departamento de Sanidad ultima el nuevo plan, que actualiza el de 2005, y que se encuentra en las últimas fases para su aprobación. Los profesionales piden aumentar la seguridad en los hospitales e invertir en campañas de concienciación

Las agresiones a profesionales de la salud en Aragón van a más. El año pasado se notificaron 795 actos violentos, la mayoría, casi el 71%, verbales, según ha notificado el Servicio Aragónes de Salud. Aún así, llama la atención el número de agresiones físicas que han sufrido los sanitarios en el último año, 231. Las mujeres son las principales víctimas de estas agresiones en centros de salud y hospitales.
Cada día, dos sanitarios que acuden a trabajar sufren una agresión por parte de pacientes o familiares. En ocasiones, esa agresión deriva de un diagnóstico no compartido por el usuario o la percepción de que la atención ha sido incorrecta.
Aunque menos, las agresiones físicas también se producen. Uno de los últimos casos fue el de una médico de Mallén que recibió varios puñetazos. Existe el botón del pánico en las consultas, pero los profesionales reclaman más personal de seguridad. "A veces, cuando sucede algo es de manera repentina y tenemos que llamar a seguridad. Hasta que vienen, tenemos que actuar nosotros", indica Lucía Vicente, psiquiatra del Hospital Royo Villanova.
"Nosotros abogamos porque haya presencia física, alguien que se encargue de la vigilancia de estos casos", pide José Angel Carretero, jefe de Neumología del Hospital Royo Villanova.
Para reducir esas agresiones, son necesarias también las campañas de concienciación. "Hace falta educación a la ciudadanía. Cuando estamos atendiendo, muchas veces tenemos que priorizar", apunta la psiquiatra Isabel Irigoyen.
De la tolerancia cero a la violencia contra sanitarios y del nuevo plan de prevención frente a agresiones externas se ha hablado este viernes en la reunión que ha mantenido Sanidad y sindicatos. Se encuentra en las últimas fases para su aprobación y actualiza el plan vigente, que es de 2005.
Las nuevas medidas se articulan en torno a cuatro líneas, entre ellas, elaborar un mapa de riesgo en hospitales que ya existe en Atención Primaria. Otras pasan por incrementar el apoyo psicológico a los sanitarios que han sufrido agresiones y trasladarlos de centro si fuera necesario.
