
Los pueblos del Bajo Aragón y el Bajo Martín siguen, una semana después, recuperándose de los daños provocados por la tormenta. En Albalate del Arzobispo afectó a vehículos, tejados, naves y cultivos, y en el santuario de la Virgen de Arcos decenas de pinos de grandes dimensiones arrancados de raíz.
"Se ha perimetrado la zona por seguridad y estamos valorando. La población afortunadamente estamos intentado volver a la normalidad lo más rápido posible. Ha afectado sobre todo a los tejados, naves, vehículos, carrocerías y cristales. Y en el santuario ha dañado la estructura, también los merenderos y el anexo, y son perjuicios muy considerables", ha indicado Celia Trullén, alcaldesa de Albalate del Arzobispo.
"Vimos que, rápidamente, el Gobierno de España va a hacer suya la petición de declaración de zona catastrófica(se abre en una nueva ventana). Ahora, los ayuntamientos están haciendo las memorias valoradas de daños", ha señalado por parte del Ejecutivo autonómico Mayte Pérez, consejera de Presidencia en funciones.
