
Este jueves terminan los exámenes de la última convocatoria de la EvAU de este curso. Para Esther Albalad, Paula Valencia o Teresa Usón han pasado ya diez años desde que se enfrentaron a uno de los exámenes más importantes de su vida, y lo resolvieron de forma brillante. Ellas sacaron las mejores notas de la entonces Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) entre 2012 y 2014, consiguiendo así vía libre para estudiar lo que quisieron.
Las tres coinciden en que los exámenes que las catapultaron a los primeros puestos de la EvAU quedan ya muy lejos en su memoria, pero les sirvieron para llegar a donde están ahora. Esther Albalad trabaja como profesora de inglés en un instituto zaragozano, Paula Valencia tiene una plaza como funcionaria en la Unidad Jurídica de Intervención del Ayuntamiento de Zaragoza y Teresa Usón ejerce a sus 26 años como jueza en Ayamonte (Huelva).
Una década después, Esther Albalad echa la vista atrás. Consiguió ser la segunda mejor nota de todos los alumnos que se presentaron a la Prueba de Acceso a la Universidad en 2012 en Aragón. Para ella fue muy fácil decidir qué estudiar, ya que lo tenía claro desde hacía tiempo. "Quería dedicarme a la docencia de idiomas y, desde el principio, he tenido la suerte de poder trabajar en lo que siempre he querido", reconoce.
Estudió dos grados a la vez, Estudios Ingleses y Filología Hispánica, en la Universidad de Zaragoza, tras los que realizó el Máster de Profesorado. Justo un año después se presentó a las oposiciones en Aragón y consiguió una plaza como profesora de inglés en secundaria. "Al año siguiente me presenté también a oposiciones de la Escuela de Idiomas, pero me gustó tanto la experiencia en secundaria que decidí quedarme y desde entonces he estado trabajando en institutos. Sin duda, acerté. Disfruto mucho de las clases con mis alumnos", afirma.
"El trabajo en el aula, con los alumnos, es lo que más me gusta"
Para esta oscense el trayecto no finaliza aquí, ya que sigue formándose en campos afines que siempre le han llamado la atención, como la enseñanza del español como lengua extranjera. "El trabajo en el aula, con los alumnos, es lo que más me gusta. Intento que se diviertan a la vez que aprenden. Conseguir el equilibrio es difícil, pero creo que es el reto más importante de la profesión", señala. Uno de los consejos que daría a los futuros estudiantes universitarios es que elijan una carrera en función de sus gustos y aptitudes personales: "También les diría que se rodeen de buenas personas por el camino. Es más fácil si se hace acompañado".
Un año más tarde, en 2013, Paula Valencia lideró el 'ranking' de las mejores notas de la prueba en la Comunidad. La exalumna del colegio zaragozano Marianistas sacó un 13,809 de media en los exámenes de acceso a la universidad. Tras su éxito, se embarcó en el doble grado de Derecho y Administración de Empresas (DADE) en el campus aragonés y realizó sus prácticas de abogacía en un importante despacho legal. En la actualidad, ejerce como funcionaria en la jefatura de la Unidad Jurídica de Intervención del Ayuntamiento de Zaragoza.
"En la universidad saqué los dos premios extraordinarios, tanto en Derecho como en ADE, pero terminé la carrera y no tenía claro qué camino seguir. En ese momento me contactaron de un despacho de abogados en Zaragoza y compatibilizaba las prácticas con el Máster de Abogacía", cuenta sobre sus inicios en el ámbito laboral.
"Para mí, una de las cosas más importantes era quedarme en Zaragoza"
Un tiempo después, y aun estando satisfecha con las condiciones laborales que tenía en ese momento, decidió apostar por una oposición pública del Ayuntamiento de la capital aragonesa. "Me puse a estudiar en marzo de 2021 y la aprobé en el mes de noviembre. Empecé a trabajar en 2022 y sigo aquí. Para mí, una de las cosas más importantes era quedarme aquí, en Zaragoza, porque es donde tengo a mi familia y a mi pareja. Por mi cabeza había pasado la idea alguna vez de presentarme a una Abogacía del Estado o una judicatura, pero, al final, opté por quedarme en mi casa", explica.
Una década después de haber superado la EvAU con éxito, la zaragozana no ha dejado de estudiar. Ahora compagina su trabajo con la preparación de un doctorado en la Universidad de Zaragoza. En cuanto al consejo que le daría a los estudiantes que se están planteando su futuro universitario y laboral, lo tiene claro: "Para mí una de las cosas más importantes es elegir algo con lo que te sientas cómodo, en lo que te veas trabajando de aquí a cinco años. Algo que te haga feliz, pero también hay que ser práctico: hay que buscar profesiones que tengan salidas laborales", concluye.
"Con la nota que había sacado sentía la presión de elegir bien la carrera"
Teresa Usón, por su parte, obtuvo una media de 13,870 sobre 14 puntos en el examen de acceso a la universidad de 2014, consiguiendo la mejor nota de Aragón de ese año. La turolense tenía una media de 10 en el bachiller y esta calificación fue su impulso para estudiar Derecho en la Universidad de Zaragoza. Hace tres años, en plena pandemia, aprobó las oposiciones a juez tras finalizar la carrera universitaria.
"Me costó mucho elegir la carrera. Me gustaba mucho Historia e Historia del Arte, también Derecho. Con la nota que había sacado sentía la presión de elegir bien la carrera. Me planteé muchas opciones, como DADE, pero, finalmente, con el consejo de mi profesor, entré en Derecho", explica sobre sus primeros pasos tras la EvAU. Acabó siendo una buena elección y, tras pasar por los juzgados de Teruel antes de acabar la Universidad, decidió opositar a una judicatura: "Estuve estudiando para la oposición dos años y, en septiembre de 2020, la aprobé".
Tras superar con éxito la prueba, entró en la Escuela Judicial de Barcelona, donde estuvo algo más de un año. Después, su carrera judicial comenzó con unas prácticas tuteladas en Madrid y ejerciendo como refuerzo en un juzgado de Primera Instancia. Una vez pasados estos trámites, consiguió su primer destino en Ayamonte, Huelva.
"El pasado mes de febrero me dieron mi primer destino en el juzgado número 4 de Ayamonte con la entrega de despachos con el Rey en Barcelona. Para mí no ha sido ningún problema estar fuera de casa, pero noto que este sí que es el gran cambio. Ahora siento una responsabilidad completa al ser mi primer destino", señala Teresa.
A la turolense le espera, por lo menos, un año completo en este municipio andaluz antes de tener otro destino. "Lo que más me gusta de mi trabajo es la función de servicio público. Sentir que puedo ayudar a la gente y tratar con personas. Aunque tengo que seguir formándome y estudiando mucho", reconoce. Por último, lanza un consejo a los estudiantes que ahora mismo están pensando a qué dedicarse: "Lo que les diría es que la vida da muchas vueltas y que no pasa nada si te equivocas. Siempre se puede reconducir el camino", concluye.
