Los hábitos en la hostelería han cambiado: menos consumo nocturno y horarios más reducidos
Los establecimientos reducen turnos y se especializan en desayunos, comidas o fines de semana para mejorar la rentabilidad

Los aragoneses comen cada vez más fuera de casa y, cuando lo hacen, lo más habitual es reservar por la alta demanda que tienen los bares y restaurantes. Los horarios de apertura y cierre de los establecimientos también están cambiando: muchos negocios de hostelería ya no abren durante todo el día y se especializan en desayunos, comidas, cenas o incluso limitan su actividad solo a los fines de semana.
Los hábitos de consumo han evolucionado y algunos hosteleros han sabido adaptarse mediante nuevos horarios, digitalización y una oferta ajustada a las nuevas demandas. "Nos hemos tenido que profesionalizar más a base de digitalización, tecnología y costes de empresa. Buscamos productividad y nos acoplamos a lo que vendemos o hacemos, porque, por ejemplo, la restauración nocturna entre semana ha bajado mucho. Funciona sobre todo el tapeo en zonas muy concretas", explica José María Marteles, presidente de la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza.
El perfil del cliente es diferente también, y hay menos consumo nocturno y más desayunos y almuerzos. Es la realidad que ha sabido interpretar Mediterránea Café, que con apenas un año abierto ha adaptado su horario a la demanda del público. Abren de 9:00 a 14:00 y tienen completas las reservas los fines de semana.
"Al principio planteamos abrir por las tardes y ofrecer comidas, pero nos dimos cuenta de que los hábitos habían cambiado. Como no funcionaba lo esperado, centramos el esfuerzo en las mañanas y la mejoría es notable. A veces tenemos todo reservado los sábados y domingos", cuenta Marina Torcal, propietaria del local.
Un cambio de tendencia que también se da en el Bar Lorax, en María de Huerva, donde solo abren de jueves a domingo. Con esta decisión, las cuentas han mejorado y han logrado conciliar mejor la vida laboral y personal.
"Nuestra facturación neta aumentó más de un 30 %. Antes éramos seis personas, ahora somos tres, y el gasto en luz, gas y producto se ha reducido, lo que ha incrementado nuestros beneficios", explica Francisco Gabarús, socio y gerente. Según señala, otros establecimientos del municipio han seguido el mismo camino y también cierran entre semana, ya que en algunos días ni siquiera lograban cubrir gastos.
