Los grandes fondos de inversión, los más beneficiados de la falta de relevo generacional en el campo
Invierten en la compra de grandes fincas en las que el rendimiento económico derivado de su explotación es alto y dificulta la competencia con los pequeños agricultores

Cada año, la agricultura pierde cerca de 300 profesionales autónomos por la falta de relevo. Sin embargo, la compra de fincas ha crecido, concretamente, las de mayor superficie, que superan las 100 hectáreas. Los grandes fondos de inversión están detrás de ese incremento del 20% de conglomerados que apuestan por los cultivos. UAGA denuncia que este modelo amenaza a los pequeños agricultores y la vida en el territorio.
"Los fondos de inversión están llegando en forma de arriendo y compra para poner grandes explotaciones y, por otro lado, tenemos esa amenaza de las placas solares", advierte el secretario general de la organización, José María Alcubierre. Para los grandes compradores hay negocio en el campo, ya sea con almendros o frutales. Las fincas de 500 y 600 hectáreas de estos cultivos son las más cotizadas. Se benefician del hueco que deja la falta de relevo en la agricultura.
"La familia ya no organiza el trabajo, sino que es más bien un conjunto de trabajadores, una plantilla amplia, intensiva en mano de obra. De alguna manera, su forma de residencia es distinta a la vinculada más al territorio, con proximidad y, como era el caso, de pequeñas poblaciones", reconoce Luis Antonio Sáez, director de la Cátedra de la DPZ de Despoblación y Creatividad.
Lo que ocurre es que está acumulación de espacio choca contra la actividad que llevan a cabo los pequeños agricultores ,que poco pueden hacer contra un fondo de inversión que va a la caza de las mejores fincas. "Los inversores buscan terrenos donde sea fácil operar. Y eso suele coincidir con terrenos más fértiles e incluso, en muchos casos, con terrenos de regadío, donde el regadío ha costado mucho dinero a toda la sociedad y al agricultor en particular. Sin embargo, se va a dedicar a una cosa que no es la producción de alimentos", dicen desde Unizar. "La media que estamos viendo es que las zonas donde se implantan están ofreciendo 2,5 o 3 veces el valor de la tierra o el valor del arriendo. Nosotros somos unas explotaciones en las que el valor económico nos tiene limitados", reflexiona Jesús Betrán, profesor asociado de la Universidad de Zaragoza.
En Zaragoza el fenómeno es más acusado, pero ya se extiende por los grandes canales de riego, explican. La competencia por la tierra es desigual y los pequeños agricultores piden a las administraciones que la nivele con ventajas fiscales frente a grandes corporaciones.
