
Han pasado cuatro semanas de las tormentas que dañaron numerosas infraestructuras en la provincia de Huesca y todavía quedan pendientes algunos informes y estudios para evaluar la cuantía total de esos perjuicios que, de momento, alcanzarían los cinco millones de euros.(se abre en una nueva ventana) Solo en la zona de Parque Nacional de Ordesa la cifra se situaría en torno a 350.000 euros.
En lugares próximos, como el Refugio de Pineta, el agua alcanzó los 80 centímetros en la parte baja. "Ahora estamos con las reparaciones. Lo que se puede reparar, lo que hay que cambiar, y, luego, esto, un montón de días sacando barro, puertas hinchadas, todas las paredes con los yesos podridos, porque tardó mucho en bajarse el nivel freático", explica José Enrique Mata, guarda del refugio.
A 20 kilómetros de allí, el bar de montaña La Pleta quedó aislado y su propietario, Juan Antonio Tardáliga, teme que el caudal vuelva a aumentar. "Aquí, ya queda muy poquito para llegar a los cimientos del edificio. También puede colapsar y caerse, entonces la ruina ya sería más absoluta", señala.
De momento, se ha construido un vado para poder recoger los coches que llevaban allí tres semanas. Es una de las obras de emergencia acometidas por el Ayuntamiento de Bielsa. El Consistorio ya ha avisado de que no pueden sufragar las obras más costosas. Los daños ascienden a casi cuatro millones de euros.
"Estamos haciendo pasos provisionales, pero sí que hay que reponer dos puentes en un plazo rápido, porque los vados provisionales pasan por el río, por el agua, que no siempre se puede pasar", comenta Miguel Ángel Noguero, alcalde de Bielsa.
Las intensas lluvias también destrozaron la carretera que une Bastarás con Yaso, la cual tardará meses en estar reparada.
Restricciones de agua en varias comarcas turolenses
Las tormentas también dejaron huella en comarcas como el Bajo Martín, donde varias localidades continúan con restricciones de agua,(se abre en una nueva ventana) y causaron daños en algunos municipios de la comarca del Jiloca.
Báguena fue uno de los municipios más afectados. Entre finales de agosto y el mes de septiembre las lluvias provocaron daños en la zona agrícola y en el caso urbano. El Ayuntamiento ha retirado ya unos 120 camiones de sedimentos, y sigue trabajando para reparar los destrozos del agua.
La alcaldesa de Báguena, María José Rubio, cifra en más de un millón de euros los daños ocasionados. "Tenemos muchísimo por reestructurar, a nivel de agua, a nivel de sumideros, que eso no se ve, y algunas calles dañadas", recalca.
Oliete es uno de los ocho pueblos dependientes del embalse de Cueva Foradada que aún tiene restricciones respecto al agua de boca. Una situación que afecta a hogares y establecimientos. Más de 6.000 vecinos de las comarcas del Bajo Martín y Andorra-Sierra de Arcos siguen con restricciones en el agua del uso doméstico.
El bajo nivel que tenía el embalse y los residuos que arrastraron hasta allí las tormentas provocaron turbidez. Está previsto que el lunes se inicie la sustitución tanto del lecho filtrante de arenas como de la bomba. "Si con eso funciona, pues todos los demás pueblos que estamos aquí, en la mancomunidad de Cueva Foradada pues a ver si ya podemos beber tranquilos", apostilla la teniente alcalde de Oliete, Pilar Olleta.
Mientras, se abastecen del agua que transportan los bomberos de la Diputación de Teruel, y el Gobierno de Aragón llevará hasta allí, este lunes, 5.000 garrafas de cinco litros(se abre en una nueva ventana) para que los ayuntamientos afectados las distribuyan entre la población.
