
El agua vuelve a ser apta para consumo humano en los cinco pueblos afectados en la comarca del Bajo Martín: Samper de Calanda, La Puebla de Híjar, Jatiel, Castelnou y Urrea de Gaén. El pasado viernes surgieron problemas con un compuesto químico por las obras del pantano Cueva Foradada y, una semana después, los análisis han declarado el agua como potable.
Solo se mantienen las restricciones en dos zonas de La Puebla de Híjar: el polígono y el barrio de la Estación. Una vez recuperados los niveles adecuados, las autoridades esperan que el problema esté resuelto por completo en las próximas horas.
Las obras en el embalse afectan a la captación del agua del pantano y se están llevando a cabo después de que el pasado otoño, tras las fuertes tormentas, los vecinos de esta zona estuvieran casi tres meses sin poder beber agua del grifo.
