Los bungalós, al 80 % de ocupación, y las casas rurales animan el sector turístico aragonés
Alrededor de las procesiones, las reservas en la Comunidad son altas, pero la naturaleza también atrae a muchos de visitantes

La Semana Santa(se abre en una nueva ventana) es sinónimo de vacaciones y escapadas. Alrededor de las procesiones, la ocupación turística en Aragón es alta, pero la naturaleza también atrae a muchos de visitantes.
La mayoría de cámpines de la Comunidad se concentran en la provincia de Huesca por su entorno natural y la posibilidad de practicar deportes de aventura en la zona. Durante estos días, las reservas han rondado el 80 % en los bungalós, la opción más escogida.
Con la temporada recién estrenada y después de un 2024 muy bueno, los empresarios del sector aspiran a mantener o incluso mejorar las cifras del año pasado: más de medio millón de visitantes. "Aragón logró posicionarse como la cuarta comunidad autónoma en cuanto a número de viajeros, solo por detrás de Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana", resalta María Segura, presidenta de la Asociación de Campings de Aragón. El sector se reivindica como una opción de turismo sostenible y conectado con el territorio.
Las casas rurales también son una apuesta segura. En algunas zonas de Teruel se ha llegado al 100 % de ocupación, y eso que ha habido cancelaciones de última hora por la lluvia. Una situación que han podido aprovechar los clientes menos previsores para estancias más cortas.
"San Jorge, que se celebra la semana que viene, es festivo en muchas comunidades autónomas. Entonces, continuamos con entradas hasta el lunes", comenta Sara Ros, presidenta de Faratur. Para el puente de mayo, la ocupación ya se encuentra al 70 % en algunas zonas.
Estos días también hay quien busca turismo urbano, y Zaragoza capital ofrece muchas opciones. Los que se han desplazada hasta la capital aragonesa se han visto sorprendidos, además, por lo majestuoso de su Semana Santa. Entre chaparrón y chaparrón, los visitantes se han resistido a quedarse en el hotel. Los alojamientos, sobre todo del Casco Histórico, están llenos.
