Los agricultores protestan de nuevo ante el palacio de la Aljafería, blindada por la policía
Convocados por asociaciones independientes del sector primario, agricultores y ganaderos piden que sus reivindicaciones sean escuchadas, que se reduzcan las trabas burocráticas y que se exijan los mismos requisitos para los productos que vienen de fuera

Los tractores han vuelto a las puertas de las Cortes de Aragón en una nueva protesta de los agricultores y ganaderos,(se abre en una nueva ventana) convocada por asociaciones independientes del sector primario, que aseguran que sus reivindicaciones siguen pendientes. Quieren que las instituciones les escuchen, que se reduzcan las trabas burocráticas y defienden que no pueden competir con productos que vienen de otros países, con acuerdos como el de Mercosur.(se abre en una nueva ventana)
"Nos están trayendo productos de fuera tirados de precio y nosotros, que cumplimos toda la normativa, no podemos competir", ha indicado uno de los manifestantes, mientras que otro ha señalado: "Europa está muy enfocada en regularlo todo y en exigirnos que produzcamos de una determinada manera, para después acabar importando productos que no cumplen con estos requisitos".
Por su parte, Miguel Ángel Aguilera, coordinador de Unaspi ha subrayado: "Lo que más nos urge son los acuerdos de Mercosur, que se van a ratificar, posiblemente, entre mayo y octubre, y van a aprovechar el verano, que nos van a pillar más despistados", mientras que Francisco Latorre, portavoz de Aega en Teruel, ha manifestado: "El etiquetado no es claro, por lo que los consumidores no van a poder diferenciar entre el producto nacional y otro, y seguramente va a ser más barato".
La convocatoria parte de Unaspi, donde se unen asociaciones como Aega en Aragón, sin relación con los sindicatos agrarios. El llamamiento se hizo para trabajadores de toda España, de ahí que hayan venido de Navarra, Castilla y León y una delegación de la Comunidad Valenciana, afectados por la dana.(se abre en una nueva ventana)
También se quejan de que los políticos no quieren atenderles, cuando de la Administración depende que se reduzcan las cargas burocráticas que, dicen, les están asfixiando.
