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Aragón

Liberadas 45 personas explotadas laboralmente en fincas agrícolas, más de 20 en Caspe

Hay nueve detenidos en Zaragoza, Ávila, Cáceres y Barcelona; tres de ellos, en prisión provisional. Las víctimas vivían y trabajaban en condiciones infrahumanas

Algunas de las personas liberadas en la operación conjunta entre Guardia Civil y Policía Nacional. / Guardia Civil
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La Guardia Civil y la Policía Nacional, en el marco de la operación 'Lhotse-Tiger', han desarticulado una red de trata de seres humanos y explotación laboral y han liberado a 45 víctimas que eran explotadas en fincas agrícolas de Aragón, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana y Extremadura. Más de 20 de ellas fueron localizadas en Caspe. Nueve personas han sido detenidas y tres de ellas han ingresado en prisión de forma provisional por delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal.

La organización, con base en la provincia de Zaragoza, estaba integrada por ciudadanos de origen pakistaní y argentino especializados en la captación y explotación de migrantes en situación de vulnerabilidad, procedentes de países como Nepal, Pakistán e India, a los que engañaban con falsas promesas de trabajo digno en España. Hay nueve personas detenidas, tres en la provincia de Zaragoza, tres en Ávila, dos en Cáceres y una en Barcelona. Tres de ellos han ingresado en prisión provisional.

La investigación ha revelado que la organización proporcionaba trabajadores a empresas distribuidas por todo el territorio nacional, aprovechándose de su vulnerabilidad económica y de su situación irregular. Se encargaba de alojar a las víctimas, a las que engañaban con falsas promesas de trabajo digno en España, en viviendas con condiciones insalubres, bajo constante vigilancia y sin documentación.

Las propias víctimas han revelado que las traían desde Europa oriental en situación de extrema pobreza y que el grupo criminal les cobraba por alojarse, por transportarlas hasta sus lugares de trabajo o por conseguirles empleo.

La operación comenzó en 2024 a raíz de una inspección en la que se detectó a varias personas temporeras de origen asiático que vivían en condiciones muy precarias en una nave de una empresa alimentaria situada en Candeleda (Ávila). Fruto de esta investigación, fueron detenidas tres personas. Días antes, se localizó a varios trabajadores nepalíes sometidos a situaciones similares en Cáceres. 

Los investigadores se centraron en los miembros del grupo que se encargaban de captar y explotar a los ciudadanos nepalíes y, tras año y medio de investigación, se realizaron dos registros simultáneos en dos domicilios de la localidad zaragozana de Caspe, que concluyó con la detención de tres miembros del grupo criminal, incluyendo a los dos principales cabecillas, y en la que se liberó a más de una veintena de migrantes hacinados en una misma vivienda.

Dormían apiñados en colchones, con un solo baño para todos. Provenían del este de Europa y vivían en una situación de extrema pobreza y necesidad, con documentación falsa y con la obligación de pagarle al grupo criminal 100 euros mensuales, además de siete euros diarios por ser transportados hasta el trabajo. En ocasiones, los explotadores mediaban con los propietarios de las empresas para conseguirles empleo a sus víctimas, por lo que se quedaban con parte de sus salarios.

La Policía Nacional cuenta con la línea telefónica 900 105 090 y el correo trata@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, anónima y confidencial, de este tipo de delitos, no quedando reflejada la llamada en la factura telefónica. 

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