
Las precipitaciones y el deshielo por el aumento de las temperaturas en los últimos días están provocando crecidas en varios ríos de la cuenca del Ebro(se abre en una nueva ventana), entre los que destacan el Arga, el Aragón y el Gállego. Estos incrementos de caudal no generarán grandes avenidas, pero los embalses de la cuenca rozan ya el 75 % de su capacidad.
Yesa ha pasado del 29 % a principios de enero a alcanzar este martes el 78 % de su capacidad. Por eso, se está desembalsando preventivamente antes de la llegada de la crecida en la cabecera del Aragón. Como este, el embalse de la Peña, en el cauce del Gállego, también está soltando agua, ya que supera el 100 % de su capacidad.
Las crecidas son el resultados de las lluvias de las últimas 24 horas, más intensas en el norte, donde han caído de 20 a 50 litros por metro cuadrado, desde el Ega hasta el Cinca. También el deshielo parcial de la nieve debido al aumento de las temperaturas ha contribuído a aumentar los caudales.
A partir de este miércoles se espera que el Ebro alcance a su paso por Castejón entre 700 y 1.000 hectómetros cúbicos, muy por debajo de los 2.500 de una avenida extraordinaria.
