Las 'novias que se quedan en casa' se viralizan en TikTok: ¿Qué hay detrás del regreso de la mujer 'florero'?
Bajo la etiqueta #SAHGF -iniciales de 'stay at home girlfriend'-, se acumulan en las redes sociales un gran número de vídeos de jóvenes que muestran cómo es su rutina sin tener que ir al trabajo

Tras la pantalla, Helen se levanta, saluda a su perro y, como cada día, inicia su rutina de belleza, que incluye varios pasos y cremas. Después se ducha y maquilla, se viste con un 'look' casual y sale al parque a pasear. El resto de la mañana lo pasa tumbada en el sofá, pide comida y, ya por la tarde, va de compras. La joven canadiense, con 111.700 seguidores en TikTok y 7.600.000 millones de 'me gusta', presume de poder permitirse esta vida relajada gracias al trabajo de su pareja, para el que señala que ha de estar siempre perfecta. Bajo la etiqueta #SAHGF -iniciales de 'stay at home girlfriend', 'novia que se queda en casa', en español-, se acumulan en las redes sociales un gran número de vídeos de chicas que, como Helen, muestran cómo es una jornada en la vida de este perfil de mujeres modernas.
"Es una versión contemporánea y digitalizada de los anuncios americanos de los años 50 y 60, pero realizados por sus propias protagonistas", comenta el sociólogo Juan David Gómez. Gómez señala que los vídeos reproducen "una idealización de la ama de casa como el ángel del hogar, protectora de los valores tradicionales, y una sobrevaloración de la estética femenina".
Sobre este último punto, Gómez indica que no se produce por autosatisfacción o autoestima, "sino para complacer al otro", y, a pesar de que alardean de no tener ingresos propios, detrás de algunos de los vídeos publicados se esconde el patrocinio de determinadas marcas de belleza.
Aunque a nivel nacional este movimiento todavía no se está replicando, "muchas de las modas que se inician en Norteamérica se acaban importando porque están conectadas con muchos de los valores que se transmiten a través de las redes sociales", señala el sociólogo. "Lo que se ha visto en España en las últimas décadas es contrario a esto: un incremento progresivo de las mujeres en el mercado de trabajo y un aumento de la cualificación y de las posibilidades", remarca.
Precisamente este podría ser el punto de partida de la popularización de este tipo de contenido. "La viralización está muy relacionada con la irreverencia o la ruptura de los valores contemporáneos. Ha habido un valor en auge que ha sido la conquista progresiva de los espacios públicos por parte de las mujeres, con el trabajo asalariado como un elemento central", contextualiza el experto.
"El apogeo de movimientos relacionados con los nacional populismos, los antivacunas, los terraplanistas, etc., tienen que ver, sobre todo, con la búsqueda del desafío de las normas convencionales, y una de ellas es la igualdad. Esto rompe esa pretendida generalización, provocando escándalo, una contracorriente. Ahora, lo contracultural es volver a los valores tradicionales, a la reproducción de los roles basados en sexo y género", indica Gómez.
Hedonismo y maximización del 'yo' público
Mientras el bienestar de los hijos o los maridos eran el eje central de las campañas publicitarias de las amas de casa de los 50, ahora ese protagonismo lo tienen las mascotas. "Cuidar de otras personas, aunque de manera injusta y desigual, ejerce un valor colectivo. Ahora no hay ninguna contribución a la sociedad, las motivaciones principales son el hedonismo y la maximización del 'yo' público", explica el sociólogo.
En cuanto a los perfiles que podrían verse más influenciados por estos modelos de conducta, el experto indica que se trata, principalmente, de los adolescentes: "Es la población que todavía está buscando referentes para modelizar sus expectativas, sus prototipos". "Si ven mujeres muy guapas -añade-, con mascotas, en apartamentos cómodos y que consumen moda van configurando la posibilidad de ser como ellas y, en el caso de los chicos, de reproducir los roles del hombre como proveedor, que tiene que suministrar un ingreso para 'comprar' la belleza de su pareja desarrollando una transacción mercantil: te mantengo a cambio de que te cuides".
El problema de la exigencia
"Actualmente, la exigencia entre las jóvenes es tremenda. Estas chicas muestran rutinas que, a pesar de parecer fáciles, ofrecen unos resultados inalcanzables", analiza la psicóloga Cristina Rocafort, experta en redes sociales, quien también destaca la vulnerabilidad de los adolescentes ante este tipo de publicaciones.
En algunos casos, no alcanzar los objetivos autoimpuestos puede acarrear problemas de salud mental. "Cada persona acaba desarrollando una sintomatología diferente: ansiedad, depresión... Es muy fácil caer en el bucle y en la visión túnel: todo el mundo está siendo capaz de hacer esto menos yo", explica.
Para evitar que el consumo del contenido que ofrecen las redes sociales pueda resultar perjudicial para sus usuarios, la psicóloga indica que es necesaria la realización de "trabajo preventivo". "Hay que tener claro qué riesgo existe cuando se entra en las redes. No todo lo que se ve es real, es solo el escaparate, y es necesario conocer las reglas del juego. Para mucha gente es un trabajo, por lo que se esfuerzan mucho en mostrar su mejor versión, pero hay que entender lo que hay detrás de la foto", indica Rocafort.
Por eso, la experta recomienda: "Hay que estar pendiente de lo que me estoy contando sobre lo que estoy viendo, revisar a quién y qué tipo de perfiles sigo y si fomentan determinadas conductas que no me hacen sentir cómodo".
