Las dos realidades de la natalidad en Aragón: la provincia de Teruel, la cara de la moneda, y la de Zaragoza, la cruz
En la localidad zaragozana de El Buste no nace un niño desde hace ocho años y solo hay ocho personas menores de 20 años. Sin embargo, en Sarrión, en Teruel, este año nacerán 17 bebés

Las estadísticas de los últimos años ratifican que Aragón sufre un descenso de nuevos nacimientos, pero en la Comunidad se puede hablar de dos realidades distintas. Mientras que en El Buste, en la provincia de Zaragoza, hace ocho años que no nace un bebé, la localidad turolense de Sarrión vive una primavera demográfica con 17 nacimientos este año.
El cierre de la escuela en El Buste marcó el inicio de la pérdida demográfica del municipio. Era la década de los años 60. Llegó a haber hasta 30 alumnos y 300 personas censadas en el pueblo, pero desde ese momento no han dejado de perder población. Desde 1996 hasta hoy ha habido 47 defunciones y tan solo han nacido tres niños. A eso se suma que muchos vecinos se han ido a vivir a pueblos más grandes o a ciudades. Hoy en día apenas tienen servicios.
Marisol Villalba, una de las vecinas de El Buste, recuerda que antes había muchos niños, mucha gente en la calle. Tenían escuela, panaderías y tiendas, pero ahora, asegura "no hay nada". En la actualidad, solo hay ocho personas menores de 20 años. El resto "está en Borja, en Tarazona, en Zaragoza o más lejos".
La decisión de marcharse supone, para los que se han quedado, renunciar a una calidad de vida que no se tiene en la ciudad. El alcalde, José Ángel Villalba, confía en que pueda aumentar el número de vecinos con iniciativas que tratan de facilitar la llegada de nuevos pobladores: "Ahora vamos a traer un matrimonio. Le vamos a ofrecer el bar y una casa gratis para que viva y viene el matrimonio y con hijos. Eso supone aumentar en cinco la población y con tres jóvenes".
En Sarrión, en la provincia de Teruel, se encuentra la otra cara de la moneda, mucha gente joven ha decidido quedarse. Este aumento de población joven responde para el concejal de este municipio, Luis Salvador, a la trufa: "Se trata de un cultivo que necesita mucha mano de obra y eso ha requerido que tanto las empresas como familiares hayan recurrido a sus hijos y a la contratación de gente de fuera".
Este año, allí nacerán 17 niños y estas cifras suponen cambios tanto en la vida Sarrión como en la ampliación de sus servicios. Este año se ha abierto un aula nueva para niños de dos años.
